El lanzamiento libre es la reanudación de juego más habitual en balonmano. Cada vez que hay una falta, una infracción técnica o el balón sale por la línea de fondo tocado por la defensa, el juego se reanuda con un lanzamiento libre. Entender cuándo y cómo se ejecuta es fundamental para seguir el ritmo del partido.
¿Cuándo se pita?
El árbitro señala lanzamiento libre en múltiples situaciones:
Infracciones del equipo defensor:
- Empujar, agarrar, golpear o bloquear ilegalmente a un atacante.
- Entrar en el área de portería propia sin justificación táctica.
- Conducta antideportiva sin llegar a merecer exclusión.
Infracciones del equipo atacante:
- Pasos (más de tres sin botar).
- Doble bote.
- Retención del balón más de tres segundos.
- Juego pasivo (atacar sin intentar progresar).
Otras situaciones:
- El balón sale por la línea de fondo tocado en último lugar por la defensa (pero sin ocasión clara de gol, que sería 7 metros).
Desde dónde se ejecuta
Si la infracción ocurrió fuera de la línea de 9 metros, el lanzamiento se ejecuta desde ese punto exacto. Si ocurrió entre el área de portería (6 m) y la línea de 9 metros, el lanzamiento se ejecuta desde la línea de 9 metros, en el punto más cercano al lugar de la infracción.
Posición de los jugadores
- El lanzador debe estar con un pie en el punto de lanzamiento.
- Los defensores deben estar a al menos 3 metros del lanzador.
- Los compañeros del lanzador pueden estar en cualquier posición.
Ejecución rápida
Una de las grandes ventajas del lanzamiento libre bien ejecutado es la velocidad. Si el equipo lanza antes de que los defensores se organicen, puede pillara a la defensa mal colocada. El reglamento permite ejecutarlo sin esperar a que el árbitro lo señale formalmente, siempre que el lanzador esté en la posición correcta.
Gol directo: sí es válido
A diferencia del fútbol, en balonmano un lanzamiento libre puede acabar directamente en gol. Si el lanzador tira a portería y el balón entra, el gol es válido sin necesidad de que nadie más lo toque.