El lanzamiento de 7 metros es el momento de máxima tensión en un partido de balonmano. Un jugador contra el portero, a siete metros de distancia, con la portería de 3 × 2 metros como objetivo. Es el equivalente al penalti en el fútbol, aunque con algunas diferencias en su ejecución.
¿Cuándo se concede un 7 metros?
El árbitro señala un lanzamiento de 7 metros cuando se destruye una clara ocasión de gol de forma ilegal. Las situaciones más habituales son:
- Un defensor comete falta sobre un atacante que tiene el camino libre a portería.
- Un defensor entra en el área de 6 metros y perjudica directamente al atacante.
- El portero sale del área y obstruye al lanzador.
- Un jugador no participante (del banquillo o ya excluido) interfiere en el juego en el momento del gol.
- El árbitro o un oficial de mesa interrumpe el partido cuando había una ocasión clara de gol en curso.
La posición de los jugadores
Antes del lanzamiento, todos los jugadores deben estar en su sitio:
- El lanzador: detrás de la línea de 7 metros, en cualquier punto del ancho de la portería.
- El portero: dentro de su portería, con los pies detrás de la línea de 4 metros.
- El resto de jugadores: fuera del área de portería y detrás de la línea de 9 metros.
La ejecución
El lanzador dispone de tres segundos para ejecutar el lanzamiento desde que el árbitro pita. Debe efectuar un gesto continuo: no puede detenerse una vez que ha iniciado el movimiento. No se permite el balón picado ni fakes que interrumpan el lanzamiento.
El lanzador no puede pisar la línea de 7 metros antes de soltar el balón (sí puede caer dentro después de haberlo soltado).
Estadísticas y rendimiento
Los mejores lanzadores de 7 metros en balonmano de alto nivel convierten entre el 75 % y el 85 % de sus lanzamientos. A diferencia del fútbol, donde la distancia y el ángulo favorecen claramente al portero, en balonmano la potencia y precisión de los lanzadores hacen que la ventaja del lanzador sea muy notable.