En las eliminatorias de balonmano, el empate al final de los 60 minutos reglamentarios no es el final. El reglamento prevé un sistema de desempate por fases que asegura que siempre haya un ganador: primero la prórroga y, si sigue el empate, la tanda de lanzamientos de 7 metros.
¿Cuándo se juega la prórroga?
La prórroga solo se juega en fases eliminatorias: cuartos de final, semifinales, finales y cualquier partido donde sea necesario un ganador. En la fase de grupos, el empate es resultado válido.
Si al final de los 60 minutos reglamentarios el marcador está igualado, se pasa directamente a la prórroga.
Formato de la prórroga
La prórroga consta de dos periodos de 5 minutos con 1 minuto de descanso entre ellos. Los equipos cambian de lado al inicio de la prórroga. Cada equipo tiene derecho a un tiempo muerto adicional durante toda la prórroga.
Si al final de los dos periodos sigue el empate, se juega una segunda prórroga con el mismo formato (2 × 5 minutos). Si persiste la igualdad, se pasa a los lanzamientos de 7 metros.
La tanda de 7 metros
La tanda de lanzamientos de 7 metros es el último recurso para desempatar. Funciona así:
- Cada entrenador designa 5 lanzadores en orden secreto.
- Los equipos se alternan: un lanzador del equipo A, luego uno del B, y así sucesivamente.
- El equipo con más goles tras los 5 lanzadores gana.
- Si hay empate tras los 5 lanzadores, se continúa en muerte súbita: un lanzador por equipo hasta que uno marque y el otro falle en el mismo turno.
Quién puede lanzar
Solo pueden participar en la tanda los jugadores que estaban activos al final del tiempo reglamentario (en campo o banquillo) y que no hayan sido descalificados. Los porteros pueden lanzar si el entrenador los designa.
La presión de los 7 metros
A diferencia del fútbol, donde los penaltis pueden durar muchos minutos, la tanda de 7 metros en balonmano suele resolverse con rapidez. Los porteros de balonmano tienen estadísticas de parada en tantas que rondan el 20-30 %, por lo que el lanzador siempre parte con ventaja.