El béisbol es mucho más que un deporte para los estadounidenses: es una parte fundamental de la identidad cultural del país, una metáfora de la vida americana que ha inspirado literatura, cine y filosofía. Sus orígenes, sin embargo, son más complejos y debatidos de lo que sugiere la mitología oficial, y hunden sus raíces en los juegos de bate y pelota de la Inglaterra preindustrial.
Los antecedentes ingleses: rounders y cricket
Los historiadores del béisbol señalan varios juegos ingleses del siglo XVIII como los antecedentes más directos del deporte. El más importante es el rounders, un juego de bate y pelota documentado en Inglaterra desde al menos 1744, en el que los jugadores debían golpear la pelota con un bate y recorrer las bases para anotar puntos. Las similitudes estructurales entre el rounders y el béisbol moderno son evidentes: el uso de un bate y una pelota, las bases distribuidas en un campo, la existencia de un pitcher y la necesidad de batear para poner en marcha la jugada.
El cricket, el gran deporte inglés, también influyó en el desarrollo del béisbol, especialmente en la posición del bateador y en la figura del pitcher (o bowler en el cricket). Ambos deportes comparten la misma tradición de juego de pelota con bate que se desarrolló en la campiña inglesa durante los siglos XVII y XVIII.
En las colonias americanas, estas tradiciones inglesas se mezclaron con variantes locales. Juegos como el town ball —practicado en distintas versiones a lo largo de toda la costa este— y el one old cat eran populares en las ciudades americanas de principios del siglo XIX. Estos juegos regionales tenían reglas distintas y no constituían un deporte unificado, pero compartían la mecánica básica del béisbol.
La leyenda de Doubleday y la realidad histórica
Durante décadas, la historia oficial del béisbol americano sostuvo que el deporte había sido inventado por Abner Doubleday en Cooperstown, Nueva York, en el verano de 1839. Esta historia fue promovida por una comisión creada en 1905 para determinar el origen del béisbol, y tuvo como consecuencia la creación del Salón de la Fama del Béisbol en Cooperstown en 1939.
El problema es que la historia de Doubleday es casi completamente falsa. Los historiadores han demostrado que Doubleday estaba ese verano en West Point (estudiando en la academia militar), que nunca mencionó haber inventado el béisbol en ninguno de sus escritos personales, y que la única fuente de la historia era un testimonio de un anciano del siglo XIX que la comisión aceptó sin verificación. Doubleday fue sin duda un gran general de la Guerra Civil, pero su relación con el béisbol es básicamente una fabricación.
Alexander Cartwright y las reglas modernas
El verdadero padre del béisbol organizado es Alexander Joy Cartwright Jr., un empleado de banco y aficionado al juego que en 1845 formalizó las reglas del deporte con el Knickerbocker Base Ball Club de Nueva York. Las reglas de Cartwright establecieron los elementos fundamentales del béisbol moderno: el campo en forma de diamante con bases a 90 pies de distancia entre sí, la división en nueve entradas, la regla de los tres outs por media entrada y la prohibición de eliminar a un corredor lanzándole la pelota directamente (práctica habitual en los juegos anteriores).
El 19 de junio de 1846, los Knickerbocker jugaron el primer partido documentado con estas reglas en el Elysian Fields de Hoboken, Nueva Jersey, contra el New York Nine. Perdieron 23-1, resultado que no desanimó a Cartwright ni a sus compañeros, que siguieron organizando partidos y perfeccionando el reglamento. En 2005, el Salón de la Fama del Béisbol reconoció oficialmente a Cartwright como “padre del béisbol”.
La expansión prebélica y el impacto de la Guerra Civil
Durante las décadas de 1850 y 1860, el béisbol se extendió rápidamente por el noreste de Estados Unidos. La National Association of Base Ball Players (NABBP), fundada en 1857, fue la primera organización que reunió a múltiples clubes bajo un reglamento unificado. En 1869, los Cincinnati Red Stockings se convirtieron en el primer equipo profesional del béisbol al contratar a sus jugadores con salario fijo.
La Guerra Civil Americana (1861-1865) tuvo un papel paradójico en la expansión del béisbol: los soldados de ambos ejércitos jugaban béisbol en los campamentos durante los períodos de inactividad, y cuando la guerra terminó, los veteranos llevaron el juego a todos los rincones del país. Al final del siglo XIX, el béisbol estaba ya profundamente arraigado en la cultura americana y se había ganado el título de “pasatiempo nacional americano”.