Hay récords deportivos que son difíciles de batir, y hay récords que son prácticamente imposibles. En el béisbol, el récord de victorias en carrera de Cy Young pertenece a esta segunda categoría. Sus 511 victorias como pitcher entre 1890 y 1911 son una marca que ningún lanzador moderno tiene ninguna posibilidad realista de superar.
Quién fue Cy Young
Denton True “Cy” Young nació en Ohio en 1867 y fue uno de los primeros grandes pitchers en la historia del béisbol organizado. Jugó en una época en que las reglas del deporte eran muy diferentes a las actuales: el montículo de lanzamiento estaba más cerca del home plate, los bateadores tenían más dificultades para conectar con potencia y los pitchers podían lanzar casi todos los días sin el protocolo de descanso que existe hoy.
Su carrera se extendió durante 22 temporadas con varios equipos, incluyendo los Cleveland Spiders, los St. Louis Cardinals, los Boston Americans (luego Red Sox) y los Cleveland Naps. Cuando se retiró en 1911, con 44 años, tenía estadísticas que parecían casi imposibles: 511 victorias, 316 derrotas (para un porcentaje de victorias de .617), 7.356 innings lanzados, 2.803 ponches y 76 lechadas (shutouts).
El contexto histórico: cómo era el béisbol de Young
Para entender por qué 511 victorias es un récord inalcanzable hoy, es fundamental entender cómo era el béisbol en la época de Young. En el siglo XIX y principios del XX, los pitchers lanzaban en la mayoría de los partidos de su equipo, con apenas uno o dos días de descanso entre apariciones. Young llegó a lanzar más de 450 innings en una sola temporada, una cifra que hoy parecería extraterrestre.
En comparación, un pitcher moderno raramente supera los 200 innings al año. Los equipos actuales utilizan rotaciones de cinco pitchers y aplican estrictos límites de lanzamientos para proteger los brazos de sus inversiones multimillonarias. Este cambio en la gestión de los pitchers hace completamente imposible que alguien pueda acumular victorias al ritmo de Young.
El récord más seguro del béisbol
El segundo clasificado en la lista histórica de victorias de pitchers es Walter Johnson con 417, lo que supone una diferencia de 94 victorias respecto a Young. Para poner esto en perspectiva: los mejores pitchers modernos ganan entre 15 y 20 partidos por temporada. Cerrar la brecha de 94 victorias requeriría entre cinco y seis temporadas adicionales de calidad élite al final de una carrera, algo que ningún pitcher moderno podría añadir sin haber llegado ya a la zona del récord mucho antes.
Pitchers como Randy Johnson (303 victorias), Roger Clemens (354) o Greg Maddux (355) son considerados los mejores de la era moderna y sus cifras, extraordinarias para el béisbol actual, no se acercan al récord de Young.
El Premio Cy Young: el legado más visible
El nombre de Cy Young pervive en el béisbol moderno a través del Premio Cy Young, el galardón anual al mejor pitcher de cada una de las dos ligas principales. Desde su primera edición en 1956, el premio ha reconocido a los mejores lanzadores de cada generación. Randy Johnson lo ganó cuatro veces consecutivas (1999-2002), y los grandes nombres del béisbol han pasado por el podio de un galardón que lleva el nombre del hombre con el récord inalcanzable del deporte.
El récord de Young no es solo un número: es un testimonio de una era diferente del béisbol, cuando los pitchers eran los guerreros más utilizados del equipo y acumulaban estadísticas que hoy resultan incomprensibles. Por eso seguirá siendo para siempre el récord más sagrado de las Grandes Ligas.