El hit by pitch, abreviado HBP, es la situación en la que un lanzamiento del pitcher golpea al bateador antes de cruzar o sin cruzar el plato. Cuando ocurre, el árbitro detiene el juego, verifica que el bateador no haya intentado recibir el golpe intencionalmente y, si todo es correcto, le concede la primera base de forma automática.
Es una de las reglas más directas del béisbol: la responsabilidad del pitcher es controlar sus lanzamientos, y si uno impacta al bateador, la consecuencia inmediata es base garantizada. Los corredores en base solo avanzan si tienen a alguien detrás que también avanza por necesidad —es decir, si las bases estaban llenas o había una cadena de ocupación que los fuerza a mover.
El HBP puede producirse tanto con un lanzamiento desviado como con una recta que el pitcher intenta meter muy cerca del cuerpo del bateador y se le va. En este último caso, si el árbitro detecta intención de pegar al bateador, puede advertir a ambos equipos —lo que significa que el siguiente pitcher que golpee a un bateador será expulsado automáticamente— o expulsar directamente al pitcher.
El bateador en la zona de strike
Si el lanzamiento que golpea al bateador hubiera pasado por la zona de strike, el árbitro puede considerar que el bateador debería haberse apartado. En ese caso puede contar el golpe como strike en lugar de conceder la base. Esta norma evita que los bateadores se interpongan intencionalmente a lanzamientos que podrían ser strikes para obtener la primera base gratis.
HBP como estadística
En el béisbol estadístico moderno, el HBP tiene relevancia porque contribuye al porcentaje de embasamiento sin afectar al promedio de bateo. Algunos bateadores tienen fama de «aguantar» los pelotazos para embasarse, lo que convierte el HBP en una habilidad valorada dentro del análisis saberométrico.