The Big Lebowski: el bowling como filosofía de vida
En 1998, los hermanos Joel y Ethan Coen estrenaron The Big Lebowski, una película que con el tiempo se convertiría en uno de los títulos de culto más queridos del cine contemporáneo. El protagonista, “The Dude” (interpretado por Jeff Bridges), es un hombre sin ambiciones que vive en Los Ángeles y cuya mayor pasión es jugar al bowling con sus amigos Walter (John Goodman) y Donny (Steve Buscemi).
El bowling en The Big Lebowski no es simplemente un decorado: es casi una declaración de principios. La pista de bowling es el hogar espiritual de The Dude, el lugar donde el mundo tiene sentido, donde las complicaciones de la vida exterior no llegan. Las escenas de bowling —con sus sicotrópicas secuencias oníricas incluidas— son algunas de las más citadas y parodiadas del cine de los años 90.
La película ha sido responsable, al menos en parte, de la resignificación cultural del bowling en las últimas décadas. Lo que antes era considerado un pasatiempo de clase media americana sin glamour se convirtió, gracias a Lebowski, en algo genuinamente cool, asociado a la contracultura y a una cierta filosofía de vida relajada y sin pretensiones. El LebowskiFest, una convención dedicada a la película que se celebra anualmente, incluye siempre partidas de bowling como actividad central.
Kingpin: la otra cara del bowling profesional
Kingpin (1996), de los hermanos Bobby y Peter Farrelly, es una comedia gamberra y excesiva que muestra el mundo del bowling profesional desde una perspectiva muy diferente. La película narra la historia de Roy Munson (Woody Harrelson), un prometedor jugador de bowling que pierde la mano en un accidente y pasa décadas en la miseria, hasta que descubre a un prodigioso jugador amish (Randy Quaid) y ve la oportunidad de su redención a través de un gran torneo.
Kingpin es una caricatura del mundo del bowling, pero una caricatura con afecto y conocimiento. Muestra los torneos locales, los jugadores profesionales con sus manías, los centros de bowling de segunda categoría y la vida itinerante de quienes intentan vivir del deporte. Bill Murray tiene en la película uno de sus papeles más divertidos como el villano Ernie McCracken.
El bowling en la televisión americana
Durante las décadas de 1950 y 1960, los programas de bowling fueron un pilar de la parrilla televisiva americana. Championship Bowling se emitió en televisión nacional desde 1952 hasta 1970, y el PBA Tour tuvo su espacio en la ABC durante décadas.
Las estrellas del bowling —Don Carter, Dick Weber, Earl Anthony— eran reconocibles para millones de americanos que los veían regularmente en sus televisores. El bowling de los sábados era un ritual familiar. Esta visibilidad televisiva explica por qué el bowling aparece con tanta frecuencia como elemento de ambientación en las series de época: en The Honeymooners, en Happy Days, en Roseanne y en docenas de otras producciones, el centro de bowling local es un lugar tan habitual como el bar o la cafetería.
Los Simpsons y el bowling: Homer como símbolo
En Los Simpsons, Homer Simpson tiene una relación especial con el bowling. En el episodio “And Maggie Makes Three” (temporada 6), se revela que Homer abandonó su trabajo en la pista de bowling —donde era feliz— para volver a la planta nuclear cuando Marge quedó embarazada de Maggie. El bowling representa en este episodio el paraíso perdido de Homer: el trabajo sencillo, el ambiente familiar, la vida sin complicaciones.
La presencia del bowling en la serie ha contribuido a su imagen como actividad quintaesencialmente americana de clase trabajadora, asequible y sin pretensiones, que es exactamente lo que Homer Simpson encarna.
El bowling en la música y la moda
El bowling ha dejado su huella también en la moda. La camisa de bowling —de manga corta, con cuello en V, botones y a menudo con bordados o motivos retro— se convirtió en un icono del estilo vintage americano. Popularizada en los años 50, experimentó un renacimiento en los años 90 y 2000 gracias a la moda retro y a películas como The Big Lebowski.
En la música, el bowling aparece en canciones de artistas tan diversos como Bruce Springsteen (“Allentown”), Beck o diversos grupos de indie rock que utilizan la imagería del bowling como símbolo de la América profunda, cotidiana y auténtica.
El bowling en el videojuego: Wii Sports
Quizás la mayor expansión del bowling en la cultura popular del siglo XXI vino de una fuente inesperada: Wii Sports, el juego incluido con la consola Nintendo Wii en 2006. El bowling de Wii Sports, que se controlaba lanzando físicamente el mando de la consola, se convirtió en una de las experiencias de juego más populares de la historia, accesible para personas de todas las edades y completamente alejada de la imagen de pasatiempo masculino de clase trabajadora que el bowling tenía en algunas percepciones. Abuela jugando al bowling virtual en Navidad: la imagen perfecta de la democratización de un deporte.