En el mundo de la música, la flauta tiene decenas de notas, el piano ochenta y ocho teclas, la guitarra más de cien posiciones posibles. El berimbau tiene una cuerda y produce tres sonidos básicos. Y sin embargo, ese instrumento aparentemente primitivo tiene más autoridad dentro de la roda de capoeira que cualquier árbitro, juez o reglamento: cuando el berimbau habla, los capoeiristas obedecen.
La simplicidad que engaña
El berimbau parece un arco primitivo: un palo de madera tensado con un alambre de acero, con una calabaza seca adosada como caja de resonancia. Quien lo ve por primera vez raramente imagina que ese objeto sencillo pueda producir nada musicalmente interesante. Y sin embargo, en manos de un músico experimentado, el berimbau produce una paleta rítmica y tímbrica sorprendentemente rica.
Los tres sonidos básicos son el toque solto (cuerda libre, sonido abierto y brillante), el toque preso (cuerda presionada con una moneda o piedra, sonido apagado y más agudo) y el toque abafado (cuerda silenciada inmediatamente después del golpe, produciendo un sonido seco y percutivo). El músico puede además variar la posición de la cuia respecto al abdomen para crear efectos de eco y resonancia adicionales.
Los toques: idioma secreto del combate
La combinación y el ritmo de estos tres sonidos crean los diferentes toques que los capoeiristas reconocen como instrucciones. São Bento Grande dicta un jogo rápido y enérgico. Angola, lento y bajo, pide mandinga y astucia. Iúna, en la tradición Angola, es solo para mestres. São Bento Pequeno, un jogo de mayor precisión. Banguela, un juego lento y contemplativo. Cada toque es un mensaje que los capoeiristas han aprendido a descifrar mediante años de inmersión en la roda.
Lo fascinante es que esta comunicación no es mediada por reglas escritas o arbitrajes externos: ocurre directamente entre el berimbau y el cuerpo del capoeirista. Los pies, las caderas y los brazos responden al ritmo del instrumento casi antes de que la mente pueda procesar la señal. Este diálogo directo entre música y cuerpo es la expresión más pura del ideal de la capoeira como arte total.
Una paradoja fascinante
El berimbau es, paradójicamente, el instrumento más limitado técnicamente y el más poderoso funcionalmente de la roda. Tiene menos posibilidades musicales absolutas que casi cualquier otro instrumento, pero tiene algo que ningún otro instrumento de ningún arte marcial en el mundo tiene: autoridad sobre el combate. Cuando el berimbau cambia de toque, los guerreros cambian de estrategia. Esta paradoja resume algo esencial de la capoeira: la apariencia puede ser engañosa. Lo que parece sencillo puede ser profundo. Lo que parece débil puede ser poderoso. Lo que parece una danza puede ser un combate.