Todos los países donde se practica la capoeira miran hacia Brasil como el centro espiritual, histórico y cultural del arte. Y dentro de Brasil, todas las miradas convergen en Salvador de Bahía. Esta ciudad —la primera capital colonial de Brasil, el principal puerto de entrada de la esclavitud africana, la ciudad donde Mestre Bimba abrió la primera academia legal y donde Mestre Pastinha preservó la Angola— es la capital mundial indiscutida de la capoeira, un lugar de peregrinación para capoeiristas de todo el mundo.
Salvador de Bahía: la ciudad donde nació la capoeira moderna
Salvador de Bahía no es simplemente la ciudad de donde son los mestres fundadores: es la ciudad donde la cultura afrobrasileña sobrevivió con mayor fuerza y coherencia durante siglos de opresión y marginalización. El candomblé, el samba de roda, la culinária baiana y la capoeira son todos patrimonio de una comunidad que mantuvo vivas sus raíces africanas a través de la música, la danza, la religión y el combate. La capoeira de Salvador es, por ello, más que un arte marcial: es el corazón de una civilización que nació del sufrimiento y construyó belleza.
El Pelourinho —declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO por su arquitectura colonial— es el escenario de rodas públicas que se celebran regularmente y que son uno de los principales atractivos culturales de la ciudad. Ver una roda en el Pelourinho —con la arquitectura barroca colonial como telón de fondo, el sonido del berimbau resonando en las calles empedradas, y los capoeiristas jugando al ritmo de los maestros— es una experiencia que muchos viajeros describen como transformadora.
El Recôncavo baiano: la cuna de la Angola
Fuera de la ciudad, el Recôncavo baiano —la región que rodea la Bahía de Todos los Santos— es el territorio donde la Capoeira Angola mantiene sus formas más tradicionales y más conectadas con las raíces africanas. Ciudades como Cachoeira y Santo Amaro da Purificação tienen comunidades capoeiristas que preservan toques, canciones y formas de enseñanza que se remontan directamente a los tiempos de la esclavitud. Los festivales de capoeira Angola del Recôncavo son eventos de referencia para la comunidad mundial.
Brasil como exportador cultural
Brasil es el país que más ha exportado cultura popular al mundo en el siglo XX y XXI: el fútbol, el samba, el bossa nova, la capoeira. En los cuatro casos, se trata de expresiones culturales nacidas de la fusión de África, Europa e indígenas americanos en el contexto específico de Brasil. La capoeira es quizás la más profunda de estas expresiones porque lleva inscrita en su técnica, su música y su filosofía la historia completa de ese encuentro doloroso y creativo que fue la colonización de Brasil.
Para los practicantes de capoeira en todo el mundo, Brasil —y especialmente Bahía— es el origen al que siempre se vuelve. Los mestres más importantes del arte son brasileños. Las canciones se cantan en portugués brasileño. Los apelidos llevan el sabor de la cultura popular baiana. Esta centralidad de Brasil no es folclorismo ni nostalgia: es el reconocimiento de que la capoeira tiene una profundidad cultural específica que solo puede entenderse plenamente en relación con la historia de Brasil y con la cultura afrobrasileña que la generó.