El Nacra 17 tiene una historia relativamente corta —fue diseñado a principios de la década de 2010— pero su impacto en la vela olímpica ha sido enorme. En apenas diez años, pasó de ser un diseño de catamarán de regata estándar a convertirse en el barco olímpico foiling que define la vanguardia de la clase olímpica mixta. Esta es su historia.
El proceso de selección olímpica
En 2012, World Sailing convocó un proceso de selección para determinar qué clase sustituiría al Tornado en los Juegos de Río 2016. El criterio principal era introducir una clase mixta en la vela olímpica: hombre y mujer en el mismo barco, un requisito que ninguna clase de catamarán existente cumplía.
Varios diseños compitieron en el proceso de selección: el Tornado modificado para ser mixto, el A-Catamaran, el Hobie Tiger y el Nacra 17. Este último se impuso en la selección por una combinación de factores: su diseño moderno, la solidez del fabricante Nacra, el precio razonable del barco y la facilidad de aprovisionamiento global de repuestos.
La clase fue formalmente aprobada en 2012, lo que dio a los regatistas cuatro años para desarrollar la clase antes de los Juegos de Río. En esos cuatro años, la clase creció rápidamente en número de barcos registrados y en calidad de la competición.
Río 2016: el debut olímpico en desplazamiento
En los Juegos de Río de Janeiro 2016, el Nacra 17 compitió en su versión original sin foils, navegando en desplazamiento como un catamarán convencional. Las regatas se disputaron en la bahía de Guanabara, con condiciones de viento variable y aguas que generaron controversia por su estado de contaminación.
El resultado fue extraordinario: la medalla de oro fue para el argentino Santiago Lange y la española-argentina Cecilia Carranza Saroli. Con 54 años, Lange se convirtió en uno de los medallistas olímpicos más veteranos en la historia de la vela, y su historia personal —había superado un cáncer de pulmón meses antes de los Juegos— añadió una dimensión épica al triunfo. El resto del podio fue para Austria (plata) y Australia (bronce).
La evolución al foiling: 2018
Dos años después de Río, World Sailing aprobó la versión foiling del Nacra 17. La decisión fue consecuencia directa del éxito de los catamaranes con foils en la Copa América y en circuitos profesionales como el GC32: el foiling había demostrado ser el futuro de la vela de alta velocidad, y la clase olímpica debía incorporarlo.
La modificación principal fue la incorporación de los C-foils en los daggerboards y de los T-foils en los timones. El casco y el aparejo se mantuvieron iguales. La curva de aprendizaje fue pronunciada: pasar de un catamarán en desplazamiento a uno foiling requería reaprender prácticamente todas las habilidades de gestión del barco.
Los equipos más adaptables a la versión foiling fueron los que pudieron acceder antes a prototipos y que tenían infraestructura de entrenamiento suficiente para acumular horas en el agua. Los países con más recursos —Italia, Nueva Zelanda, Gran Bretaña, Francia— lideraron inicialmente la adaptación.
Tokio 2020/2021: el primer Nacra 17 foiling olímpico
Los Juegos de Tokio 2020, celebrados en 2021 a causa de la pandemia, fueron la primera aparición olímpica del Nacra 17 foiling. Las regatas se disputaron en Enoshima, una bahía al sur de Tokio conocida por sus vientos variables y cambiantes.
La medalla de plata fue para los italianos Ruggero Tita y Caterina Banti, que ya eran los favoritos. El oro fue para los neozelandeses Jason Saunders y Micah Wilkinson, en lo que fue una sorpresa relativa dada la hegemonía italiana en el circuito anterior a los Juegos.
París 2024: la consagración del foiling olímpico
En los Juegos de París 2024, las regatas del Nacra 17 se disputaron en Marsella, en el Mediterráneo. Las condiciones fueron extremas en algunos días, con el mistral soplando a 25+ nudos y generando olas que pusieron a prueba los límites del foiling olímpico.
Tita y Banti ganaron el oro olímpico que se les había resistido en Tokio, confirmando su posición como la pareja dominante de la clase en el ciclo 2021-2024. La medalla de plata fue para los franceses Quentin Delapierre y Théo Revil, en casa, y el bronce para los neozelandeses.
El futuro: Los Ángeles 2028
El Nacra 17 está confirmado para los Juegos de Los Ángeles 2028. Las discusiones sobre posibles modificaciones al barco continúan: algunos proponen foils más agresivos para alcanzar velocidades mayores, otros defienden mantener el barco actual para no generar una nueva curva de aprendizaje masiva. Lo que parece claro es que el Nacra 17 foiling ha llegado para quedarse en el programa olímpico.
España tiene equipos trabajando en el Nacra 17 con aspiraciones olímpicas para Los Ángeles, dentro del programa de tecnificación de la Real Federación Española de Vela.