La velocidad es la razón de ser del catamarán de regata. Desde los primeros Tornado que superaron los 25 nudos en la bahía de Kiel hasta los AC75 que vuelan a 50 nudos en Barcelona, los multicascos han sido siempre el límite de lo posible en la vela de competición. Los récords de velocidad en vela cuentan la historia de cómo la ingeniería y la habilidad humana han ido superando esos límites.
Cómo se miden los récords de velocidad en vela
El organismo que registra oficialmente los récords de velocidad en vela es el World Sailing Speed Record Council (WSSRC). Sus categorías principales son:
La pasada de 500 metros: La velocidad máxima se mide en el tiempo que tarda el barco en recorrer 500 metros en condiciones de viento favorables. El barco puede hacer varias pasadas; cuenta la más rápida. Esta es la categoría donde se establecen los récords de velocidad absoluta.
La milla náutica: Similar a los 500 metros pero sobre una distancia mayor.
Los récords de travesía: Velocidad media sobre rutas oceánicas definidas (Atlántico Norte, vuelta al mundo, etc.).
Por tipo de embarcación: Los récords se registran por número de cascos (monohull, catamarán, trimarán), por longitud, por número de tripulantes y por si el barco puede usar energía no renovable.
El Vestas Sailrocket 2: el más rápido
El récord absoluto de velocidad en vela pertenece al Vestas Sailrocket 2, que alcanzó 65,45 nudos (121,2 km/h) en una pasada cronometrada de 500 metros en Walvis Bay (Namibia) el 24 de noviembre de 2012. El barco era pilotado por el australiano Paul Larsen.
El Sailrocket 2 no es un catamarán ni un trimarán en el sentido convencional. Es un diseño asimétrico con un ala rígida inclinada, diseñado exclusivamente para maximizar la velocidad en un único ángulo de navegación (un portante muy abierto). No podría navegar en otro ángulo ni tampoco en condiciones de viento variable. Es el equivalente de un coche de récord de velocidad absoluta: diseñado para un único propósito.
El Hydroptère: el pionero del foiling a 50 nudos
El Hydroptère, diseñado por el francés Alain Thébault, fue el primer barco de vela convencional (diseñado para navegar en diferentes condiciones, no solo para récord de velocidad) en superar los 50 nudos. El 4 de septiembre de 2009, el Hydroptère alcanzó 51,36 nudos en una pasada cronometrada en el Mediterráneo.
El Hydroptère era técnicamente un trimarán foiling: tres cascos con aletas en los flotadores laterales (amas) que le permitían levantarse completamente del agua. Su diseño era fruto de 20 años de trabajo del equipo de Thébault y fue un hito fundamental en la demostración de que el foiling en vela era viable y podía alcanzar velocidades extraordinarias.
El récord del Hydroptère inspiró directamente a los equipos de la Copa América a desarrollar foils para sus catamaranes. Sin el Hydroptère, es posible que los foils del AC72 llegaran años más tarde.
Los trimaranes oceánicos: récords de travesía
Mientras los récords de velocidad punta los establecen barcos diseñados específicamente para ello, los récords más impresionantes desde el punto de vista deportivo son los de travesía en multihullos oceánicos.
Jules Verne Trophy
El Jules Verne Trophy es el récord de vuelta al mundo sin escalas, sin asistencia y sin motor. La embarcación de referencia es el Maxi trimarán de 100 pies (30 metros). El récord actual está en torno a 40 días, con velocidades medias superiores a 20 nudos. Las mejores tripulaciones combinan navegación de alto rendimiento con estrategia meteorológica de primer nivel.
El récord del Atlántico Norte
El Atlántico Norte (de Sandy Hook, Nueva Jersey, a Lizard Point, Cornualles) es el campo de juego de los récords oceánicos. Los mejores trimaranes han completado la travesía en menos de 6 días, con velocidades medias de 25+ nudos durante días consecutivos.
El MACIF y la vuelta al mundo en solitario
François Gabart completó la vuelta al mundo en solitario en 2017 con el trimarán MACIF en 42 días, 16 horas y 40 minutos, con una velocidad media de 21,49 nudos durante toda la travesía. Que un barco de vela, navegado por una sola persona, pueda mantener una velocidad media de más de 21 nudos durante 42 días seguidos es uno de los logros más extraordinarios de la historia de la navegación.
Los catamaranes en los récords de la Copa América
En el ámbito de los catamaranes de regata competitiva (no de récord puro), los AC72 y AC50 de la Copa América establecieron los límites de lo que un barco tripulado de regata puede alcanzar en una cancha competitiva. Los AC72 superaron los 44 nudos regularmente en la bahía de San Francisco; los AC50 llegaron a 50+ nudos en el gran sound de Bermudas.
Aunque estos no son récords homologados por el WSSRC (son velocidades en condición de regata, no en pasadas cronometradas), representan el máximo de velocidad logrado en competición real, lo cual tiene su propio valor como referencia del estado del arte.
La distinción entre catamarán y trimarán
Es importante para entender los récords distinguir entre catamaranes (dos cascos) y trimaranes (tres cascos). Los trimaranes oceánicos de récord —el MACIF, el Gitana, el Banque Populaire— tienen una estabilidad inherente mayor que los catamaranes por el efecto de los flotadores laterales (amas), lo que les permite llevar más velamen y navegar en condiciones más extremas. Para el público general esta distinción puede parecer menor, pero para los regatistas e ingenieros de diseño naval es fundamental.
En el ámbito olímpico y del circuito profesional (Nacra 17, GC32, Copa América), los barcos son catamaranes (dos cascos). Los trimaranes no tienen representación en el programa olímpico ni en la Copa América, aunque sí en las regatas offshore de larga distancia.