En la historia de la vela olímpica, pocas clases tienen el palmarés de longevidad y calidad del Tornado. Durante nueve ediciones de los Juegos Olímpicos —desde Kiel 1972 hasta Pekín 2008— fue el catamarán de referencia del programa olímpico. Treinta y seis años es un tiempo extraordinario para cualquier clase olímpica, y es un testimonio del equilibrio del diseño de Rodney March que el Tornado siguiera siendo el mejor catamarán para regatear durante todo ese período.
El palmarés olímpico completo del Tornado
Kiel 1972 (Múnich)
- Oro: Reginald White / John Osborn (Gran Bretaña)
- Plata: Derk Thijs / Joop Schipper (Países Bajos)
- Bronce: Jorge Bruder / Reinhard Knobloch (Brasil)
Montreal 1976
- Oro: Reginald White / John Osborn (Gran Bretaña)
- Plata: David McFaull / Michael Rothwell (Estados Unidos)
- Bronce: Jörg Spengler / Jörg Schmall (Alemania Occidental)
Moscú 1980
- Oro: Alejandro Abascal García / Miguel Noguer Castillo (España) [nota: esta edición fue en Tornado]
- Plata: Reginald White / John Osborn (Gran Bretaña)
- Bronce: Göran Pettersson / Jorgen Ragnarsson (Suecia)
[Nota editorial: Reg White ganó el oro en Kiel 1972, no en Moscú; el oro en Moscú fue de los españoles Abascal y Noguer]
Barcelona 1992
- Oro: Yves Loday / Nicolas Henard (Francia)
- Plata: Randy Smyth / Keith Notary (Estados Unidos)
- Bronce: Mitch Booth / John Forbes (Australia)
Atlanta 1996
- Oro: José Luis Ballester / Fernando León (España)
- Plata: Roland Gaebler / René Schwall (Alemania)
- Bronce: Mitch Booth / Andrew Landenberger (Australia)
Sydney 2000
- Oro: Rüdiger Voß / Andreas Hanakam (Alemania)
- Plata: Lars Grael / Kiko Pellicano (Brasil)
- Bronce: Paul Foerster / Jay Glaser (Estados Unidos)
El récord de España en el Tornado
El palmarés olímpico del Tornado en España es notable. Alejandro Abascal y Miguel Noguer ganaron el oro en Moscú 1980, y José Luis Ballester y Fernando León ganaron otro oro en Atlanta 1996. España es el único país con dos oros olímpicos en Tornado, un logro extraordinario para un país que no tiene la tradición náutica de Gran Bretaña o Australia.
Abascal y Noguer, de Sevilla, navegaron en un barco perfectamente tuneado para las condiciones del Báltico finlandés en Tallinn. Su victoria fue una sorpresa relativa en unos Juegos marcados por el boicot occidental, pero el resultado fue legítimo y demostró que España podía competir con los mejores en multicasco.
Ballester y León, de la Comunidad Valenciana, ganaron en Atlanta en condiciones de Georgia que ninguno de los equipos favoritos esperaba gestionar mejor. Su victoria fue menos sorpresiva: habían dominado el circuito mundial en los años previos.
La velocidad del Tornado
El Tornado, sin foils y con una concepción de los años sesenta, alcanza velocidades que sorprenden a quienes lo prueban por primera vez. En condiciones de viento de 15-20 nudos, un Tornado bien tuneado puede superar los 20 nudos. Con viento fuerte del cuadrante, los regatistas más experimentados reportan velocidades de 25-27 nudos en condiciones óptimas.
El récord de velocidad del Tornado como clase no está oficialmente homologado, pero hay testimonios de velocidades de 27+ nudos en competiciones internacionales en condiciones de mucho viento. Para un barco de los años sesenta sin foils, esto es un testimonio extraordinario de la eficiencia del diseño.
El diseño atemporal de Rodney March
Lo que hace al Tornado especial, más allá de sus victorias olímpicas, es la atemporalidad de su diseño. Rodney March, el ingeniero naval inglés que lo creó en 1965-67, diseñó un barco que encontró el equilibrio perfecto entre varios parámetros que normalmente están en conflicto:
Velocidad vs. estabilidad: El Tornado es rápido pero no peligrosamente inestable. A diferencia de algunos diseños de la época que eran extremadamente difíciles de manejar en condiciones de viento fuerte, el Tornado tiene un comportamiento predecible incluso cuando el viento arrecia.
Potencia vs. manejabilidad: El aparejo del Tornado —mayor calada, foque sin solape, spinnaker simétrico— es potente pero manejable. Las maniobras de virada y trasluchada son complejas pero aprensibles en una curva de aprendizaje razonable.
Rendimiento vs. durabilidad: El Tornado fue diseñado para ser construido en materiales de la época (principalmente fibra de vidrio con refuerzos de madera) de forma que fuera resistente y durable. Esta durabilidad ha permitido que muchos Tornados de los años ochenta y noventa sigan navegando en perfecto estado.
El legado vivo
A pesar de perder el estatus olímpico en 2012, el Tornado sigue navegando. La International Tornado Class Association mantiene el circuito de competición activo, con el Campeonato del Mundo del Tornado celebrándose anualmente. Los países con mayor número de Tornados activos son Gran Bretaña, Australia, Brasil y España.
Para la comunidad del multicasco, el Tornado es el barco de referencia. Cuando un regatista de GC32 o de Nacra 17 quiere describir un barco como “el mejor que han existido”, muchas veces recurre al Tornado como punto de comparación. Ese es el mayor homenaje que se le puede hacer a un diseño: ser el estándar con el que se miden todos los que vienen después.