El récord de la hora es, quizás, el desafío más puro y brutal que existe en el ciclismo. Durante 60 minutos, un ciclista pedalea en solitario sobre una bicicleta de pista en un velódromo cubierto, sin rivales, sin estrategia táctica y sin otra medida del éxito que los kilómetros marcados en el contador. Es el hombre contra el cronómetro en su forma más desnuda.
Filippo Ganna y los 56,792 km
El 8 de octubre de 2022, el italiano Filippo Ganna se convirtió en el nuevo dueño del récord absoluto al recorrer 56,792 kilómetros en el velódromo de Grenchen, en Suiza. Ganna, que también ostenta el maillot arcoíris de campeón mundial en contrarreloj, mejoró la anterior marca de Victor Campenaerts (55,089 km de 2019) en casi 1,7 kilómetros, uno de los avances más significativos en la historia reciente de este récord.
La actuación de Ganna fue dominada por su potencia abrumadora: mantuvo una velocidad media superior a los 56 km/h durante toda una hora, una hazaña que muy pocos cuerpos humanos son capaces de sostener. El velódromo de Grenchen, situado a 450 metros de altitud, es uno de los más rápidos del mundo gracias a sus condiciones atmosféricas favorables.
Una historia de más de un siglo
El récord de la hora tiene una historia tan larga como el ciclismo de competición. El primer intento oficial data de 1893, cuando Henri Desgrange —el futuro fundador del Tour de France— recorrió 35,325 km en el velódromo de Buffalo, en París.
Desde entonces, el récord ha ido avanzando de forma casi ininterrumpida, con ciclistas que representaban lo mejor de cada época. Eddy Merckx estableció en 1972 la marca de 49,431 km en Ciudad de México, aprovechando la altitud para reducir la resistencia del aire. Merckx describió aquel intento como «la hora más dura de mi vida».
Francesco Moser rompió la barrera de los 50 km en 1984, también en Ciudad de México, usando una bicicleta con ruedas de disco que revolucionó el diseño aerodinámico. Miguel Induráin superó los 53 km en 1994, y Tony Rominger llegó hasta los 55,291 km ese mismo año.
La controversia de los materiales
Durante los años 90, la proliferación de bicicletas hiperaerodínámicas y posiciones extremas llevó a la UCI a reorganizar el récord en dos categorías en 1997: el récord «Merckx» (con bicicleta tradicional) y el de «mejor prestación humana» (con tecnología moderna). En 2014, la UCI unificó de nuevo las reglas, lo que permitió una nueva era de intentos con material de vanguardia pero dentro de límites razonables.
Bradley Wiggins estableció en 2015 la marca de 54,526 km, siendo el primer ciclista con palmarés en el Tour de France en intentar el récord de la hora en la era moderna. Victor Campenaerts lo superó en 2019 con 55,089 km.
El impacto científico y tecnológico
El récord de la hora es también un laboratorio de innovación ciclista. Cada intento impulsa avances en aerodinámica, materiales de carbono, posiciones de pedaleo y gestión del esfuerzo. Los datos fisiológicos obtenidos en estos intentos han contribuido a entender los límites del rendimiento humano en deportes de resistencia.
La pregunta que todos se hacen es cuándo —y quién— superará los 57 km, la próxima barrera psicológica de este récord que nunca deja de fascinar.