El avituallamiento es el sistema mediante el cual los ciclistas se alimentan e hidratan durante las etapas de carrera. Dado que una etapa puede superar los 200 km y durar más de cinco horas, la nutrición en ruta es esencial para el rendimiento y la seguridad de los corredores.
Las zonas de avituallamiento
El reglamento establece puntos específicos del recorrido, llamados zonas de avituallamiento, donde los auxiliares de los equipos pueden entregar comida y bebida a los corredores. Estas zonas están ubicadas normalmente a entre el 40% y el 60% del total de la etapa, y se señalizan con pancartas específicas.
Las zonas deben situarse en tramos rectos, llanos y seguros. Está expresamente prohibido colocarlas en descensos, curvas cerradas o zonas de alta velocidad.
La musette
El sistema más habitual de avituallamiento es la musette: una bolsita de tela que el auxiliar —situado al borde de la carretera— extiende hacia el corredor. Este la agarra al vuelo, saca el contenido (barritas, geles, bocadillos, botellines) y la desecha.
El contenido habitual de una musette incluye:
- Barritas energéticas y geles de carbohidratos.
- Bocadillos pequeños (arroz, tortitas de arroz, sándwiches ligeros).
- Botellines de agua e isotónicas.
- Café o cola en etapas largas.
Los bidones desde el coche
Los directores deportivos pueden acercarse a los corredores en cualquier momento para transmitir instrucciones y entregar bidones desde el coche. Esta práctica está regulada: no puede hacerse en los últimos 30 km de etapa ni en tramos de subida en montaña, para evitar que los coches remonten el pelotón de forma abusiva.
Lo que está prohibido
- Recibir comida fuera de las zonas de avituallamiento reglamentarias.
- Aceptar alimentos de espectadores o personas no acreditadas.
- Recibir comida desde el coche en los kilómetros finales de la etapa.
El incumplimiento de estas normas puede acarrear multas económicas o, en casos reiterados, penalizaciones de tiempo.