El drafting —conocido popularmente en español como «ir a rueda»— es la técnica de situarse justo detrás de otro ciclista para aprovechar la estela de aire que deja a su paso. Es uno de los conceptos más importantes del ciclismo de ruta y tiene implicaciones tácticas y reglamentarias decisivas.
La ventaja aerodinámica
Cuando un ciclista avanza, desplaza el aire y crea una zona de baja presión a su espalda. El corredor que va detrás entra en esa burbuja y reduce significativamente su resistencia aerodinámica. A velocidades propias del pelotón (40-50 km/h), el ahorro de energía puede superar el 30-40% respecto a ir en cabeza al mismo ritmo.
Por eso en el pelotón es posible avanzar a gran velocidad con relativa comodidad, mientras que el ciclista que trabaja en cabeza se desgasta mucho más.
El drafting en la carrera
En las etapas en ruta, el drafting es completamente legal y estratégico. Los equipos protegen a su líder metiéndolo en el centro del pelotón, los escaladores se guardan para los puertos y los sprinters ahorran energía para los últimos metros.
El drafting en la contrarreloj individual
La contrarreloj mide la potencia individual de cada corredor. Por ello, el reglamento de la UCI prohíbe el drafting en esta modalidad:
- La distancia mínima entre dos corredores es de 25 metros.
- Si un corredor se acerca más de lo permitido, debe adelantar al de delante en un plazo de 25 segundos; si no lo hace, recibe una penalización de tiempo (habitualmente 20 segundos añadidos a su crono).
- Los comisarios en moto vigilan el cumplimiento de esta norma a lo largo del recorrido.
La táctica del pelotón como drafting colectivo
El pelotón funciona como una gran máquina aerodinámica colectiva. Los equipos se turnan en cabeza para controlar la carrera, y este trabajo de grupo —llamado «tirar del pelotón»— es una de las responsabilidades principales de los gregarios.