El esprint es la llegada masiva en la que varios ciclistas compiten a máxima velocidad por ganar la etapa o hacerse con los puntos de un sprint intermedio. Es uno de los momentos más espectaculares del ciclismo y está sujeto a normas estrictas de comportamiento.
Inicio del sprint
El sprint libre suele comenzar en los últimos 200-300 metros antes de la línea de meta, aunque los equipos comienzan a posicionarse y lanzar a sus velocistas desde el último kilómetro. En ese tramo final se coloca una pancarta roja que indica que queda 1 km para la meta.
Normas de comportamiento en el sprint
Una vez que un corredor elige su carril para esprintar, no puede cambiarlo de forma brusca. Las reglas de la UCI (Unión Ciclista Internacional) prohíben:
- Desviarse repentinamente para cerrar el espacio a otro corredor.
- Usar los codos, hombros o el manillar para golpear o apartar a rivales.
- Cambiar de trayectoria más de una vez durante el lanzamiento final.
- Bajar la cabeza hasta ocultarla por debajo del nivel del manillar de forma peligrosa.
La foto finish
El ganador se determina por el cruce de la rueda delantera en la línea de meta, captado por la cámara de foto finish. Esta tecnología puede distinguir diferencias de milímetros entre dos ciclistas que lleguen casi simultáneamente.
Sanciones
Los comisarios de carrera pueden sancionar a un corredor con:
- Relegación: descenso en el orden de llegada de la etapa, sin perder tiempo respecto a la general.
- Multa económica: por comportamiento antideportivo.
- Descalificación de la carrera: en casos graves o de reincidencia.
El papel de los equipos
Los equipos organizan trenes de sprint para proteger y lanzar a su velocista en las mejores condiciones posibles. Este trabajo en equipo es tan valorado como la propia velocidad del sprinter.