El gregario —del francés domestique (doméstico)— es uno de los pilares del ciclismo de equipo. A diferencia del líder, cuyo objetivo es ganar la carrera, el gregario subordina su rendimiento personal a los intereses colectivos del equipo.
Qué hace un gregario
El trabajo del gregario es variado y exigente. Sus funciones principales son:
- Proteger al líder del viento: situarse delante del líder para que este ahorre energía al aprovechar la estela.
- Perseguir ataques rivales: cuando un corredor de otro equipo ataca, el gregario es quien responde para evitar que se escapen corredores peligrosos para la general.
- Subir bidones: ir hasta el coche del equipo, recoger bidones y musettes, y distribuirlos entre los compañeros.
- Esperar al líder: si el líder pincha o cae, uno o varios gregarios se quedan con él y le ayudan a volver al pelotón.
- Regular el ritmo del pelotón: tirar a velocidad controlada para mantener la ventaja de una fuga o para alcanzarla en el momento preciso.
Los tipos de gregarios
Los equipos suelen contar con gregarios especializados:
- Gregario de montaña (escudero de escalada): capaz de mantener un ritmo alto en los puertos para acompañar al líder en los momentos decisivos.
- Gregario de llano (rodador): especialista en tirar a alta velocidad en las etapas llanas y en los últimos kilómetros antes de los sprints.
- Carretero o waterboy: el que más veces sube al coche y distribuye avituallamiento entre el equipo.
Las reglas que afectan al gregario
El reglamento de la UCI no menciona el término «gregario», pero regula con detalle lo que puede y no puede hacer:
- Puede ceder su bicicleta, ruedas o bidones a sus compañeros de equipo.
- Puede esperar a su líder tras un accidente y escoltarle de vuelta al pelotón.
- No puede recibir ni ceder material a corredores de equipos rivales.
- No puede recibir remolque de un coche de equipo (engancharse al coche para que lo arrastre).
El reconocimiento del gregario
Históricamente, el trabajo del gregario ha sido poco visible para el gran público. Sin embargo, en los últimos años los aficionados y los medios especializados prestan cada vez más atención a estos corredores, cuyo sacrificio hace posible las victorias de los líderes.