Las caídas son una realidad del ciclismo de carretera. El reglamento de la UCI contempla distintos protocolos según el momento y las circunstancias del accidente para garantizar la equidad deportiva y la seguridad de los corredores.
La regla del último kilómetro
La norma más conocida en relación con las caídas es la regla del tiempo de grupo en el último kilómetro. Si un corredor cae o sufre un pinchazo dentro del último kilómetro de una etapa en línea, los comisarios le asignan el mismo tiempo que al grupo al que pertenecía en el momento del incidente.
Esta regla solo aplica a etapas en ruta con llegada en línea. En las contrarrelojes o en las llegadas en lo alto de un puerto, cada corredor conserva su tiempo real.
Caídas antes del kilómetro final
Si la caída se produce fuera del último kilómetro, el corredor afectado puede:
- Recibir material o asistencia mecánica de su coche de equipo.
- Ser arrastrado de vuelta al pelotón por su propio equipo (práctica habitual de los gregarios).
- Si las lesiones son graves, recibir atención médica y, si puede continuar, reincorporarse en el tiempo que le quede.
El tiempo perdido no es recuperable por parte de los comisarios en estos casos.
Neutralización de la carrera
Los comisarios pueden neutralizar una etapa cuando se produce una caída masiva o una situación de peligro colectivo. La señal de neutralización se comunica por radio a todos los coches de equipo y los corredores reducen el ritmo. Los tiempos quedan congelados hasta que se da la orden de reanudar.
La bandera roja: suspensión total
En casos excepcionales —derrumbes, nieve o hielo en calzada, protestas de agricultores que bloquean el paso—, los comisarios pueden mostrar la bandera roja, que significa la detención completa de la etapa. Si la etapa se reanuda, se hace desde el punto donde fue interrumpida; si no es posible, se declara etapa nula o se acorta el recorrido.
Atención médica
El personal médico de la carrera está obligado a acudir de inmediato ante cualquier caída. Los corredores siempre tienen el derecho a recibir asistencia sanitaria, aunque ello implique la pérdida de tiempo en la general.