La clasificación de la montaña es una de las más antiguas y apreciadas del ciclismo en ruta. Fue creada para reconocer a los ciclistas que mejor suben las cuestas, los llamados escaladores o grimpeurs. En una disciplina donde la montaña define los grandes campeones, tener una clasificación específica para los mejores ascensionistas es completamente lógico.
El sistema funciona mediante una serie de puntos que se otorgan en la cima de los puertos de montaña incluidos en el recorrido. No todos los puertos tienen la misma dificultad ni ofrecen la misma cantidad de puntos. Las organizaciones clasifican los puertos en categorías (de la cuarta a la primera, y la máxima denominada Hors Catégorie), y los puntos disponibles en la cima aumentan con la categoría.
En el Tour de Francia, el líder de esta clasificación luce el maillot de lunares rojos y blancos, uno de los más reconocibles del ciclismo mundial. Para los escaladores puros, ganar esta clasificación en el Tour es a menudo tan prestigioso como ganar una etapa.
Categorías de los puertos
Los puertos de cuarta categoría son los más sencillos y ofrecen pocos puntos. Los de tercera son más exigentes, los de segunda aún más, y los de primera son subidas muy duras que pueden durar 20 minutos o más. Los Hors Catégorie son los verdaderos colosos de las carreras, como el Alpe d’Huez, el Tourmalet o el Angliru.
Estrategia en la clasificación de la montaña
Los escaladores especializados en esta clasificación intentan escaparse en los puertos para ser primeros en la cima y recoger los puntos. Los líderes de la clasificación general muchas veces ceden esa batalla para no desgastarse, lo que crea una competición aparte dentro de la carrera.