La clasificación por puntos es una de las clasificaciones secundarias más importantes del ciclismo en ruta. Mientras que la clasificación general premia al corredor más rápido en el tiempo total, la clasificación por puntos recompensa la regularidad y la capacidad de competir en las llegadas al sprint y en los puntos intermedios de cada etapa.
Esta clasificación se crea para reconocer a los velocistas y a los corredores que destacan en las etapas llanas, ya que en la clasificación general suelen verse superados por los escaladores en las etapas de montaña. Así, la carrera dentro de la carrera de los sprínters tiene su propio marcador y su propio trofeo: el maillot verde en el Tour de Francia.
Los puntos se distribuyen de dos formas. En los sprints intermedios, situados en puntos concretos del recorrido durante la etapa, los primeros corredores en pasar por ellos suman puntos. En las llegadas, los primeros clasificados en la línea de meta suman una cantidad mayor de puntos, que varía según el tipo de etapa.
Diferencia de puntos según el tipo de etapa
Las etapas llanas ofrecen muchos más puntos que las de montaña o las contrarrelojes. En el Tour de Francia, el ganador de una etapa llana puede obtener 50 puntos, mientras que el ganador de una etapa de alta montaña recibe bastantes menos. Esta diferencia refleja que las llegadas masivas son el terreno natural de los velocistas.
Los sprints intermedios como estrategia
Los sprints intermedios son momentos de alta tensión táctica. Los equipos de los velocistas intentan posicionar a su líder para recoger puntos, mientras que los especialistas de la clasificación general suelen ignorarlos para ahorrar fuerzas. Esto crea batallas interesantes en mitad de etapa sin afectar a la lucha por el tiempo.