El papel del auxiliar o gregario en el ciclismo de carretera está condicionado no solo por la táctica del equipo, sino también por las normas del reglamento de la UCI (Unión Ciclista Internacional). Conocer qué está permitido y qué no en materia de asistencia entre corredores es fundamental para entender los límites dentro de los que operan los equipos en competición.
El reglamento UCI reconoce que los corredores pueden ayudarse dentro del equipo en las siguientes formas: ceder material como bidones, comida, prendas de ropa o componentes mecánicos; esperar a un compañero tras un accidente o avería para escoltarlo de vuelta al pelotón; y regular el ritmo de la carrera para proteger al líder. Todo ello sin remuneración explícita de la UCI, ya que se trata de funciones internas del equipo.
Lo que el reglamento prohíbe de forma taxativa es el remolque: un gregario no puede impulsar físicamente a un compañero, tomarlo de la mano para arrastrarle o hacer que un vehículo lo empuje. También está prohibido recibir avituallamiento fuera de las zonas habilitadas para ello, salvo por causas meteorológicas excepcionales validadas por los comisarios.
La asistencia del coche de equipo
El coche de equipo es el principal canal de asistencia mecánica y logística. El director deportivo, desde el coche, puede comunicarse por radio con los corredores, coordinar la estrategia y organizar el reparto de bidones y comida. Los mecánicos en el coche pueden cambiar ruedas, ajustar la bicicleta o incluso sustituirla completa si el corredor tiene un accidente grave.
Zonas de avituallamiento y sus restricciones
El avituallamiento desde el lateral de la carretera —musettes o bolsas con comida— solo puede producirse en las zonas habilitadas por la organización, generalmente a partir del kilómetro 30-40 de la etapa. Fuera de estas zonas, los corredores solo pueden recibir bidones del coche de equipo, no del público ni de personas no acreditadas.