La superficie antideslizante del trampolín es un componente crítico de seguridad en los clavados. Sin un buen agarre, el saltador no puede transmitir la fuerza del despegue con precisión, lo que aumenta el riesgo de caídas y lesiones. El chamois —término que engloba tanto el material original de ante como sus sustitutos modernos— es la solución estándar en instalaciones de todo el mundo.
¿Qué es el chamois?
El chamois (pronunciado “shamwá”, del francés) es originalmente una piel de gamuza natural curtida de forma especial que ofrece una textura rugosa y absorbente ideal para el agarre en húmedo. En el contexto de los trampolines de clavados, el término se usa de forma genérica para referirse a cualquier material antideslizante que recubre la tabla.
Hoy en día, la mayoría de instalaciones utilizan chamois sintético o materiales de alto rendimiento que ofrecen propiedades similares con mayor durabilidad y menor coste.
Tipos de materiales antideslizantes
Ante natural (cuero de gamuza): el material clásico. Excelente agarre, especialmente en húmedo. Se deteriora con el uso intensivo y requiere un mantenimiento cuidadoso. Precio de la pieza: 60-120€.
Chamois sintético: fabricado en polímeros de alta fricción. Más duradero que el natural y resistente al cloro. Es el más usado en instalaciones modernas. Precio: 40-80€ por panel.
Moqueta especial de trampolín: algunos fabricantes suministran sus tablas con superficies de moqueta técnica de alta adherencia. Son opciones durables pero menos habituales en instalaciones olímpicas.
Cinta antideslizante: solución provisional de bajo coste para zonas puntuales. No recomendada como superficie principal.
Cómo se aplica el chamois
- La tabla debe estar limpia y seca antes de aplicar el nuevo recubrimiento.
- Se retira el chamois viejo con espátula, eliminando cualquier residuo de adhesivo.
- Se aplica el adhesivo específico para trampolines en una capa uniforme.
- Se coloca el chamois alineándolo con los bordes de la tabla y se presiona firmemente.
- Se deja curar según las indicaciones del fabricante (normalmente 24 horas) antes del primer uso.
Mantenimiento y vida útil
Para prolongar la vida del chamois:
- Enjuaga la tabla con agua limpia al final de cada sesión para eliminar el cloro residual.
- Revisa los bordes periódicamente: si empiezan a despegarse, pégalos de inmediato para evitar que el saltador tropiece.
- Almacena el trampolín en posición horizontal cuando no se use, protegido de la luz solar directa.
- Inspecciona la superficie antes de cada sesión de entrenamiento.
En instalaciones con uso de 4-6 horas diarias, un chamois bien aplicado dura entre 8 y 14 meses. El coste de sustitución (material + mano de obra) ronda los 80-150€ por trampolín.
Dónde comprar
Los principales suministradores son fabricantes especializados en equipamiento acuático de competición como Duraflex (USA), Vario (Alemania) o a través de las federaciones nacionales. En España, la Real Federación Española de Natación facilita contactos de proveedores homologados.