Durante el vuelo entre el trampolín y el agua, el cuerpo del clavadista adopta una de las cuatro posiciones oficiales reglamentadas por la federación internacional. La posición elegida afecta directamente a la velocidad de rotación, a la estética del clavado y, en consecuencia, a la puntuación de los jueces.
Posición A: recto o estirado
El cuerpo permanece completamente extendido durante todo el vuelo. Los pies juntos, las piernas rectas, el abdomen activado y los brazos en la posición reglamentaria (generalmente junto al cuerpo o sobre la cabeza). Es la posición más estética y la más exigente desde el punto de vista del control corporal, ya que cualquier desviación resulta visible.
Posición B: carpado
El cuerpo se dobla por la cadera formando un ángulo de 90 grados o menos, mientras las piernas permanecen completamente extendidas y juntas. Las manos tocan los tobillos o la zona de las espinillas. Esta posición permite rotar a una velocidad intermedia y es muy habitual en clavados de una rotación o rotación y media, tanto hacia adelante como hacia atrás.
Posición C: agrupado
Las rodillas se flexionan y se llevan al pecho, mientras las manos abrazan las pantorrillas. Es la posición más compacta y la que genera mayor velocidad angular. Se emplea en clavados con dos o más rotaciones, donde hay que completar el giro en poco tiempo. Antes de la entrada al agua, el clavadista debe “abrir” el agrupado para extender el cuerpo.
Posición D: libre
Esta posición no tiene una forma fija definida y se reserva para los clavados con tornillo. El clavadista puede adaptar la posición del cuerpo para facilitar la combinación de rotación longitudinal y axial. Los jueces evalúan que la técnica general sea coherente y controlada, aunque la forma específica varíe.
Apertura y entrada al agua
Independientemente de la posición utilizada durante el vuelo, todos los clavados deben terminar con el cuerpo completamente recto en el momento de la entrada al agua. Esa transición desde la posición de vuelo a la posición de entrada es uno de los elementos que más influye en la nota de ejecución: abrirse demasiado pronto desperdicia velocidad de rotación; hacerlo demasiado tarde provoca una entrada torcida.