En la historia de los Campeonatos del Mundo de esquí nórdico, no hubo una actuación individual más dominante en la combinada nórdica que la de Johannes Rydzek en Lahti 2017. Ganar cuatro de cuatro posibles títulos mundiales en una sola edición del campeonato es un récord que muy probablemente permanezca durante mucho tiempo en los libros de historia del deporte.
Lahti 2017: cuatro de cuatro
Los Campeonatos del Mundo FIS de Esquí Nórdico de Lahti 2017 se celebraron en Finlandia entre febrero y marzo de ese año. La combinada nórdica tenía cuatro pruebas en el programa:
- Individual Gundersen en normal hill + 10 km: primera medalla de oro para Rydzek
- Individual Gundersen en large hill + 10 km: segunda medalla de oro
- Team sprint (junto a un compañero de equipo): tercera medalla de oro
- Relevo 4x5 km (con el equipo alemán): cuarta medalla de oro
Cuatro pruebas, cuatro medallas de oro. Un pleno absoluto que nadie antes había logrado en la historia del campeonato.
El contexto del dominio alemán
La victoria de Rydzek en Lahti 2017 no fue un resultado aislado sino el punto culminante de varios años de dominio del equipo alemán de combinada nórdica. Desde principios de los años 2000, Alemania había construido el programa de combinada nórdica más exitoso del mundo.
La clave del éxito alemán fue la combinación de:
Profundidad del equipo: mientras otros países dependían de un solo atleta de élite, Alemania tenía tres o cuatro atletas capaces de ganar cualquier día. Frenzel, Rydzek, Riessle y Kircheisen formaban un cuarteto que era imbatible en los relevos y que competía entre sí ferozmente para las posiciones individuales.
Metodología de entrenamiento avanzada: el programa alemán invertía en análisis biomecánico del salto, en tecnología de encerado de vanguardia y en métodos de preparación física específicos para las necesidades únicas de la combinada nórdica.
Instalaciones de primer nivel: el centro deportivo de Oberstdorf-Sonthofen es una de las mejores instalaciones del mundo para el esquí nórdico, con trampolines de distintos tamaños y circuitos de fondo perfectamente preparados.
Los títulos mundiales de la era alemana (2000-2020)
La era de dominio alemán en los Campeonatos del Mundo de combinada nórdica produjo una lista de campeones mundiales que incluye algunos de los nombres más importantes de la historia del deporte:
Ronny Ackermann: múltiples títulos mundiales en los años 2000, especialmente en el formato Gundersen individual.
Georg Hettich: campeón mundial individual en Oberstdorf 2005, otra pieza del dominio alemán.
Björn Kircheisen: especialista en relevo y en modalidades de equipo, fundamental para los oros alemanes en relevos.
Eric Frenzel: campeón mundial múltiple en los años 2010, probablemente el combinador más completo de esa era.
Johannes Rydzek: el coronamiento del dominio alemán en 2017.
Esta cadena de campeones alemanes es el testimonio de un programa deportivo excepcionalmente bien gestionado durante dos décadas.
Los títulos mundiales de Eric Frenzel
Eric Frenzel merece una mención especial en el contexto de los récords mundiales. Aunque Rydzek tiene el récord de oros en un solo Mundial (cuatro en 2017), Frenzel acumuló más títulos mundiales a lo largo de su carrera, incluyendo títulos en múltiples ediciones del campeonato.
Frenzel ganó títulos mundiales en las ediciones de Val di Fiemme 2013, Falun 2015, Lahti 2017 (en relevo junto a Rydzek) y otras, haciendo de él el atleta con más títulos mundiales acumulados en la historia reciente de la combinada nórdica.
El relevo de Jarl Magnus Riiber
El dominio alemán fue interrumpido por el ascenso de Jarl Magnus Riiber a partir de la temporada 2018-19. El noruego añadió sus propios títulos mundiales a su palmarés, retornando la hegemonía noruega en los Campeonatos del Mundo. Su irrupción marcó el final de la era dorada alemana y el inicio de una nueva época de competición más equilibrada, aunque con Riiber como favorito claro en cada edición del campeonato.
La historia de los títulos mundiales de combinada nórdica es, en definitiva, la historia de un deporte que ha tenido sus épocas de dominio clarísimo por parte de uno o dos países, alternadas con momentos de mayor equilibrio internacional. La era alemana fue la más dominante de la historia reciente, con Johannes Rydzek como su representante más brillante.