El método Duckworth-Lewis-Stern (DLS) es uno de los desarrollos estadísticos más sofisticados aplicados a un deporte de equipo. Nació de la necesidad de resolver un problema real del cricket en los formatos limitados: cuando la lluvia interrumpe un partido y reduce el número de overs disponibles, el objetivo de carreras para el segundo equipo en batear no puede simplemente recalcularse de forma lineal. El sistema DLS modela matemáticamente cuántos runs esperados puede producir un equipo en función de sus recursos disponibles: los overs que le quedan y los wickets que todavía tiene en mano.
El concepto central del DLS es que los «recursos» de un equipo en bateo son la combinación de overs y wickets. Un equipo con 10 wickets y 20 overs tiene muchos recursos; uno con 2 wickets y 5 overs tiene muy pocos. Cuando la lluvia reduce los overs, el método recalcula qué porcentaje de los recursos totales se ha utilizado ya y qué porcentaje queda disponible, y ajusta el objetivo en consecuencia. Esto produce resultados contraintuitivos en algunos casos —a veces el objetivo sube aunque se pierdan overs, otras veces baja dramáticamente— que son perfectamente lógicos dentro del modelo pero que desconciertan a los espectadores poco familiarizados con él.
La historia del método tiene su punto de partida en el desastroso partido semifinal de la Copa del Mundo de 1992 entre Inglaterra y Sudáfrica, donde un sistema de recálculo más simple produjo un objetivo absurdo de 22 carreras en 1 ball para Sudáfrica. Este incidente evidenció la necesidad urgente de un método más sofisticado. Duckworth y Lewis publicaron su modelo en 1998 y fue adoptado por el ICC de forma permanente. Desde entonces, el DLS ha resuelto cientos de situaciones de lluvia en partidos internacionales y ha sido refinado varias veces para adaptarse a la evolución del juego moderno, especialmente al mayor número de boundaries que se anotan en el cricket actual frente al de los años noventa.