En el curling, el hammer es uno de los conceptos más importantes para entender la estrategia del juego. Muchas de las decisiones que toman los skips a lo largo del partido tienen como objetivo ganar, conservar o quitarle el hammer al rival.
Por qué el hammer es una ventaja
La última piedra del end se lanza cuando ya todas las demás están colocadas. Esto da al lanzador (el skip) la posibilidad de:
- Anotar múltiples puntos si the house está llena de piedras propias.
- Eliminar la piedra rival más peligrosa con un takeout preciso.
- Forzar el end en blanco retirando sus propias piedras si la situación está comprometida.
Estadísticamente, el equipo con hammer en un end anota en ese end entre el 70 y el 80 % de las veces en competición de alto nivel.
Cómo se transfiere el hammer
La regla es simple y simétrica:
- El equipo que puntúa en un end pierde el hammer para el siguiente.
- Si el end es en blanco, el equipo que tenía el hammer lo conserva.
Esto crea situaciones tácticas fascinantes: un equipo que lleva ventaja puede preferir anotar 1 punto y entregar el hammer, o puede intentar forzar un end en blanco para mantenerlo y optar a una puntuación mayor en el siguiente end.
El last stone draw
En competiciones de alto nivel (incluyendo los Juegos Olímpicos), la asignación inicial del hammer se hace con el last stone draw: cada equipo lanza una piedra al button antes del partido y quien esté más cerca elige si quiere comenzar con el hammer o sin él. La mayoría de equipos elige tener el hammer en el primer end.
El hammer en los momentos finales
En los últimos ends del partido, el hammer tiene un valor especialmente alto. Si un equipo va perdiendo por 2 o más puntos en los últimos ends y no tiene el hammer, la remontada se complica mucho. Los equipos que dominan la gestión del hammer a lo largo de los 10 ends suelen tener mejores resultados.