El hammer, también conocido como last stone, es la última piedra lanzada en cada end del curling. Tenerlo es una ventaja táctica fundamental que puede marcar la diferencia entre ganar y perder un partido. El equipo con el hammer tiene la última palabra en cada end: ve la situación completa antes de lanzar y puede ajustar su estrategia en consecuencia.
La importancia del hammer en curling es tan grande que las equipos toman decisiones tácticas específicamente para conservarlo o recuperarlo. Por ejemplo, si un equipo tiene el hammer pero solo puede puntuar un punto en el end, puede preferir hacer un blank end (un end donde nadie puntúa) para conservar el hammer en el siguiente end y tener otra oportunidad de marcar múltiples puntos.
Esta lógica crea situaciones interesantes: el equipo sin hammer intenta complicar el juego para forzar al rival a marcar solo un punto (con lo que el rival pierde el hammer), mientras que el equipo con hammer intenta marcar el máximo de puntos posibles. El resultado es una batalla táctica constante alrededor del house.
El blank end y el hammer
El blank end ocurre cuando ningún equipo puntúa al final del end. Esto sucede cuando el equipo con hammer prefiere no marcar un solo punto y retira todas las piedras del house, dejando el end sin puntuación. A cambio, conserva el hammer para el siguiente end, donde espera poder marcar más puntos.
El draw to the button para el hammer
En la mayoría de los torneos, la posesión del hammer del primer end se determina con un tiro especial llamado draw to the button. Cada equipo envía una piedra hacia el botón del house contrario y la que quede más cerca da a su equipo la elección. Quien elige generalmente prefiere tener el hammer, aunque en situaciones estratégicas puede preferir el color y dejar el hammer al rival.