El raise es uno de los tiros de mayor precisión en curling y un recurso táctico valioso cuando el acceso directo al house está bloqueado. En lugar de tratar de superar obstáculos con una trayectoria compleja, el raise aprovecha una piedra propia ya posicionada cerca del objetivo para mejorar la situación del equipo con un golpe calculado.
La mecánica del raise consiste en lanzar una piedra de modo que golpee a otra del mismo equipo que está en el camino o cerca del house, empujándola hacia el botón o hacia una posición de puntuación mejor. El jugador debe calcular tanto la velocidad de la piedra lanzada como el ángulo de contacto para que la piedra desplazada llegue exactamente al punto deseado.
Una de las complejidades del raise es que hay que anticipar el movimiento de la piedra que golpea y el de la piedra que es golpeada. Ambas seguirán trayectorias determinadas por las leyes físicas del movimiento y la fricción del hielo, y ambas deben considerarse en la ecuación táctica.
El raise double y el raise múltiple
En algunas situaciones avanzadas, se puede intentar un raise que golpee a una piedra propia que a su vez golpee a otra, creando una cadena de movimientos. Estas jugadas son muy difíciles de ejecutar pero pueden ser devastadoras para el rival si salen bien. El skip las planifica cuidadosamente antes de ordenar el tiro.
El raise como preludio al rollo
A veces, el raise se combina con un rollo: la piedra lanzada golpea a la propia, que mejora posición, y la lanzada sigue rodando hasta otro punto útil del house. Esta combinación permite posicionar dos piedras en posiciones favorables con un solo tiro.