El sistema de puntuación del curling es sencillo de entender pero crea situaciones tácticas de gran complejidad. La clave es que en cada end solo puede puntuar uno de los dos equipos.
Solo un equipo puntúa por end
Al terminar un end, árbitros o jugadores miden la distancia de todas las piedras al centro de the house (el button). Solo se tienen en cuenta las piedras que están dentro del círculo exterior de the house.
El equipo cuya piedra está más cerca del button es el equipo que puntúa. A partir de ahí, se cuentan todas las piedras de ese equipo que estén más cerca del button que la primera piedra rival. Cada una de esas piedras vale 1 punto.
Ejemplo práctico
Imagina que al final del end el equipo rojo tiene tres piedras dentro de the house a 30, 50 y 80 cm del button. El equipo amarillo tiene una piedra a 60 cm. El equipo rojo puntúa con sus dos piedras más cercanas (30 y 50 cm), porque ambas están más cerca que los 60 cm del amarillo. El marcador sube 2 puntos para el rojo.
El end en blanco
Si al final del end ningún equipo tiene piedras dentro de the house, el resultado es un end en blanco: el marcador no cambia y el equipo que poseía el hammer lo conserva para el siguiente end. En algunos contextos estratégicos, el equipo con hammer prefiere forzar un end en blanco antes que puntuar solo 1 punto, para conservar la ventaja del hammer.
Marcador acumulado
Los puntos de cada end se suman al total acumulado. Al final de los 10 ends, gana el equipo con más puntos. Si hay empate, se juegan ends adicionales hasta deshacer el empate.