Cada julio, la ciudad costera de Blackpool acoge uno de los torneos más importantes del dardo mundial: el PDC World Matchplay. Disputado en el histórico Winter Gardens, este torneo es el segundo en importancia en el circuito PDC después del Mundial del Alexandra Palace, y tiene una identidad propia muy definida tanto por su ubicación como por su formato de juego.
El Winter Gardens de Blackpool: un escenario histórico
El Winter Gardens de Blackpool es un complejo de entretenimiento de finales del siglo XIX que alberga múltiples salas de espectáculos. La sala donde se disputa el World Matchplay —el Empress Ballroom— es un espacio victoriano de gran belleza arquitectónica, con una capacidad de varios miles de espectadores y un ambiente muy especial.
Blackpool en verano añade un color particular al torneo: la ciudad, famosa como destino vacacional popular en el norte de Inglaterra, está en su momento de mayor actividad durante julio. El ambiente de playa, puestos de comida y atracciones de feria que rodea el Winter Gardens es completamente diferente al ambiente navideño del Alexandra Palace, lo que da al World Matchplay una personalidad propia.
El formato: legs directos
La característica técnica más distintiva del World Matchplay es su formato de legs directos, sin agrupar en sets. En lugar de jugar al mejor de X sets (donde cada set se compone de varios legs), el World Matchplay determina el ganador directamente por el número de legs ganados.
Los partidos son de mayor duración en términos de legs que en el Mundial:
- Primera ronda: best-of-19 legs (primero en ganar 10)
- Segunda ronda: best-of-21 legs
- Cuartos de final: best-of-25 legs
- Semifinales: best-of-29 legs
- Final: best-of-35 legs (primero en ganar 18)
Esta estructura hace que los partidos sean muy largos en las rondas finales y que no exista la posibilidad de “escapar” de un set malo perdiendo el set entero y empezando de cero. Cada leg cuenta directamente en el marcador final, lo que hace que los errores sean más costosos y que la consistencia a lo largo de partidas muy largas sea fundamental.
El nueve dardos de Phil Taylor en 2002: la noche más legendaria
El momento más famoso de la historia del World Matchplay ocurrió en la final de 2002, cuando Phil Taylor logró un nine-dart finish en directo ante las cámaras de Sky Sports, con Chris Mason como rival y miles de espectadores en el recinto. El nueve dardos de Taylor en Blackpool es uno de los momentos más legendarios de la historia del deporte y sigue siendo uno de los más citados cuando se habla de los grandes instantes de los dardos.
Taylor comentó después que en ese momento no sentía nada: el estado de concentración era tan profundo que la emoción llegó después de terminar el turno, no durante. El video de ese nueve dardos ha sido visto millones de veces y es el vídeo más famoso de la historia del deporte.
Phil Taylor y el dominio del Matchplay
El World Matchplay es quizás el torneo donde más clara es la superioridad histórica de Phil Taylor. “The Power” ganó el torneo en 16 ocasiones, un registro que parece inalcanzable. Su primera victoria fue en 1995 y su última en 2013, un dominio de casi dos décadas sobre el mismo torneo.
La adaptación de Taylor al formato de legs directos —que requiere una consistencia a lo largo de partidas muy largas— era perfecta para su estilo de juego. Taylor podía mantener averages altísimos durante partidos de 35 legs con una regularidad que ningún otro jugador de su época podía replicar.
El torneo en la era moderna
Tras la retirada de Taylor, el World Matchplay ha tenido varios campeones distintos, reflejando el nivel más parejo del circuito moderno de la PDC. Michael van Gerwen ha ganado el torneo en varias ocasiones, pero otros jugadores como Gary Anderson, Peter Wright y Dimitri van den Bergh también han alzado el trofeo en años recientes.
El torneo sigue siendo una de las grandes citas del calendario PDC y un elemento fijo del verano de los aficionados a los dardos, con el ambiente de Blackpool añadiendo un sabor inconfundible a cada edición.