En los dardos, hay momentos que se elevan por encima de la competición ordinaria y se convierten en historia. El nine-dart finish y el checkout de 170 son los dos iconos de la excelencia en el deporte: uno por su rareza y perfección matemática, el otro por su drama y espectacularidad en los momentos más tensos.
El nine-dart finish: la perfección en nueve dardos
El nine-dart finish (o 9-darter) es el logro más puro de los dardos: cerrar un leg de 501 en exactamente nueve dardos, sin desperdiciar ninguno. Tres turnos de tres dardos, todos perfectos, hasta llegar a cero con un checkout válido.
Para conseguirlo, hay que resolver un problema matemático con el cuerpo: 501 puntos en nueve dardos significa una media de 55,67 puntos por dardo, o 167 por turno. Pero como el checkout debe terminar en doble, las combinaciones posibles son limitadas.
Las rutas más comunes al nine-dart finish son:
- 180 + 180 + 141: T20-T20-T20 / T20-T20-T20 / T20-T19-D12
- 180 + 177 + 144: T20-T20-T20 / T20-T19-T20 / T20-T20-D12
- 180 + 180 + 141: T20-T20-T20 / T20-T20-T20 / T17-T18-D18
Existen decenas de combinaciones matemáticamente válidas, pero las que empiezan con dos 180s son las más comunes porque los jugadores ya están apuntando al triple 20 desde el primer dardo y solo tienen que calcular el checkout en el tercer turno.
El primer 9-darter televisado: John Lowe, 1984
El primer nine-dart finish registrado en directo en televisión fue logrado por el inglés John Lowe en el Torneo del Mundo de la BDO en 1984. Lowe recibió un premio de 102.000 libras esterlinas, una fortuna en aquella época. La actuación quedó grabada en la memoria del deporte y estableció el 9-darter como el santo grial de los dardos.
Phil Taylor y el 9-darter en la era PDC
Phil Taylor logró un nine-dart finish en la final del PDC World Matchplay de 2002 contra Chris Mason, y lo hizo en directo ante las cámaras de televisión y el público. Es quizás el 9-darter más famoso de la historia porque ocurrió en el momento de máxima tensión y ante el público más atento.
Taylor describió la sensación como algo fuera del tiempo: en ese momento, explicó, no sientes nada, solo el siguiente dardo.
El checkout de 170: el más alto posible
El 170 es el checkout de tres dardos más alto posible. Se consigue con:
- Triple 20 (60 puntos) → quedan 110
- Triple 20 (60 puntos) → quedan 50
- Bullseye (50 puntos) → 0
No existe ningún checkout de tres dardos superior a 170 porque con 171 o más puntos es matemáticamente imposible llegar a cero en tres dardos terminando en doble o bull.
Cuando un jugador anuncia que va al 170 en una situación de partida real —especialmente en un torneo importante— el ambiente se transforma. El público contiene la respiración con cada dardo. Si los dos primeros entran en el triple 20, el bullseye se convierte en el punto más pequeño del universo para quien está de pie en el oche.
Los “big finishes”: checkouts de más de 100
Los checkouts por encima de 100 puntos se llaman big finishes y son muy celebrados porque implican un nivel de dificultad considerable. Algunos de los más famosos:
- 170: T20-T20-Bull (el máximo)
- 167: T20-T19-Bull
- 164: T20-T18-Bull
- 161: T20-T17-Bull o T17-T20-Bull
- 160: T20-T20-D20
- 141: T20-T19-D12 (tercer turno del nine-darter más habitual)
Cada uno de estos checkouts requiere que los tres dardos aterricen en zonas muy pequeñas bajo presión, lo que los convierte en momentos de altísimo drama.
El checkout más corto: el bullseye desde 50
El checkout de un solo dardo más impactante es simplemente el bullseye desde 50 puntos. Si el jugador tiene exactamente 50 en el marcador, puede terminar el leg con un único dardo en el bullseye interior. La pequeñez del objetivo —6,35 milímetros de diámetro— y el hecho de que un solo dardo cierre el leg convierten este momento en uno de los más tensos del deporte.
Desde 40, un único doble 20 cierra el leg. Desde 32, el doble 16. Estos checkouts de un solo dardo son técnicamente menos difíciles que el 170, pero en un momento decisivo de un campeonato del mundo, cada milímetro pesa toneladas.