El 501 es el formato rey en la competición profesional, pero los dardos tienen una rica tradición de variantes que se juegan en pubs, clubes y competiciones locales de todo el mundo. Conocer estos formatos amplía la comprensión del juego y permite disfrutarlo en contextos muy diferentes.
El 301: el 501 en versión rápida
El 301 funciona con las mismas reglas que el 501, pero cada jugador comienza con 301 puntos en lugar de 501. El objetivo sigue siendo llegar exactamente a cero con el último dardo en un doble o bullseye.
Al partir de un número menor, los legs son más cortos y los checkouts llegan antes. Por eso el 301 es muy popular en pubs y en ligas de aficionados donde se quiere jugar muchas partidas en una noche. También es un buen formato para aprender, porque la responsabilidad del checkout llega más rápidamente y los jugadores practican con más frecuencia esa habilidad.
En algunas variantes del 301, también es necesario empezar con un doble (la llamada variante “double in”): el marcador no empieza a reducirse hasta que el jugador aterriza un primer dardo en un doble. Esto añade un reto extra al inicio.
El 701 y el 1001: para equipos
Para competiciones por equipos, los formatos 701 y 1001 son habituales. Cada equipo parte de ese número y los jugadores se alternan en los turnos, sumando todos sus puntos al marcador conjunto del equipo. Las reglas son las mismas que en el 501 en cuanto al checkout en doble.
El 701 es el formato más extendido en competiciones de dardos por parejas. La coordinación entre jugadores —tanto en la acumulación de puntos como en la planificación del checkout— añade una dimensión de estrategia colectiva.
El Cricket americano: el juego de los sectores
El Cricket (también llamado American Cricket o simplemente Cricket en los países anglófonos) es un formato completamente diferente al 501 y uno de los más populares en Estados Unidos y algunos países latinoamericanos.
Se juega sobre los sectores 15, 16, 17, 18, 19, 20 y el bullseye (que se trata como el número “bull”). El resto de la diana no se usa.
Cómo funciona:
- Para “abrir” un número, el jugador necesita aterrizar tres impactos en ese sector en total (sumando los distintos turnos). Un triple cuenta como tres impactos; un doble como dos; un single como uno.
- Una vez que un jugador ha abierto un número, puede sumar puntos en ese sector con cada dardo que aterrice en él.
- El rival puede “cerrar” ese sector también acumulando tres impactos propios. Una vez que ambos lo han cerrado, ya no se pueden sumar más puntos en él.
- Gana el jugador que tenga más puntos cuando todos los sectores estén cerrados por ambos jugadores. Si ambos tienen los mismos puntos y todos los sectores están cerrados, gana quien haya cerrado todos primero.
El Cricket añade una dimensión táctica completamente diferente al 501: a veces es mejor cerrar un sector que el rival tiene abierto (para que deje de acumular puntos) que abrir uno nuevo.
El Around the Clock: girar la diana
El Around the Clock (también llamado Round the Clock o Around the Board) es uno de los juegos de dardos más populares para practicar y para jugar en contextos informales.
La mecánica es sencilla: los jugadores deben aterrizar un dardo en cada sector de la diana del 1 al 20 en orden. En cada turno se lanzan tres dardos, y el jugador avanza tantos sectores como dardos acierte en el sector en el que está.
El primero en completar la secuencia del 1 al 20 (y a veces añadiendo el bullseye como último objetivo) gana el juego. Existen variantes en las que solo valen dobles o triples, lo que aumenta la dificultad.
El Around the Clock es excelente para mejorar la precisión en todos los sectores de la diana, ya que obliga a apuntar a zonas que normalmente no se usan (como el 1, el 3 o el 9) y no solo al triple 20.
Killer: el juego de eliminación
El Killer es un formato para varios jugadores (funciona mejor con cuatro o más) en el que cada jugador lanza con la mano no dominante para asignarse un número aleatorio. Una vez asignado el número, el objetivo es primero convertirte en “killer” (anotando un doble de tu número propio) y luego eliminar a los rivales anotando dobles en sus números.
Es un formato muy dinámico y social, ideal para grupos que quieren disfrutar de una tarde de dardos sin la estructura de una partida de 501.
Halve It: la presión de no fallar
En el Halve It, los jugadores deben apuntar a objetivos predeterminados en cada ronda (por ejemplo: 20, doble 20, triple 20, bullseye exterior, bullseye interior…). Si el jugador no consigue aterrizar ningún dardo en el objetivo de esa ronda, su puntuación se divide a la mitad. Es un juego que combina precisión y gestión del riesgo acumulativo.