Los Juegos Olímpicos son la cima de la pirámide para cualquier esquiador de fondo. Desde Chamonix 1924, cuando el esquí nórdico fue uno de los deportes inaugurales de los primeros Juegos de Invierno, hasta las ediciones más recientes, el esquí de fondo olímpico ha vivido cien años de historia que incluyen momentos épicos, escándalos, récords y algunas de las actuaciones más memorables del deporte de invierno.
Los primeros Juegos: Chamonix 1924
El esquí de fondo debutó olímpicamente en Chamonix 1924 con tres pruebas masculinas: 18 km, 50 km y el relevo 4×10 km. El noruego Thorleif Haug ganó dos oros individuales y contribuyó al dominio nórdico que definiría las primeras décadas del deporte olímpico. Desde el primer momento, el esquí de fondo fue un espectáculo de resistencia humana en condiciones de frío extremo que fascinó a los espectadores.
La incorporación femenina: Oslo 1952
Las mujeres tuvieron que esperar tres décadas para competir en el esquí de fondo olímpico. Los Juegos de Oslo 1952 introdujeron los 10 km femeninos, una prueba que la soviética Lydia Wideman ganó estableciendo el patrón del dominio soviético que dominaría las décadas siguientes en el apartado femenino.
Los Juegos más épicos para el esquí de fondo
Lillehammer 1994: Celebrados en Noruega, estos Juegos tuvieron el ambiente más apasionado de la historia del esquí de fondo olímpico. Con decenas de miles de espectadores a lo largo de los circuitos, Bjørn Dæhlie lideró una supremacía noruega que dejó al resto del mundo mirando desde lejos. Las imágenes de Dæhlie cruzando la meta con el público noruego enloquecido son de las más icónicas de la historia de los deportes de invierno.
Nagano 1998: La actuación final de Dæhlie, que ganó cuatro medallas más con 31 años, y el dramatismo de varias carreras con finales ajustados hicieron de Nagano una edición memorable para el esquí de fondo.
Salt Lake City 2002: Marcados por polémicas y un programa en que la rivalidad entre esquiadores nórdicos y rusos se intensificó, los Juegos de Salt Lake también fueron el escenario del ascenso de la noruega Marit Bjørgen al circuito de élite.
Vancouver 2010: El dominio de Bjørgen con tres oros y los dramáticos relevos masculinos hicieron de Vancouver una edición de referencia para el esquí de fondo moderno.
PyeongChang 2018: El último gran escenario de Bjørgen, que ganó el oro en los 30 km a los 38 años, y el debut olímpico de Johannes Høsflot Klæbo, que ganó tres oros con 21 años, marcaron el paso de una era a otra en el esquí de fondo mundial.
El futuro olímpico del esquí de fondo
El esquí de fondo enfrenta retos relacionados con el cambio climático, que amenaza la disponibilidad de nieve natural en muchas de las sedes tradicionales, y con la necesidad de seguir siendo atractivo para las nuevas generaciones de espectadores. La FIS trabaja en formatos más cortos y espectaculares que puedan competir en la atención televisiva con otros deportes de acción.