Cuando el 25 de febrero de 2018, en los Juegos de PyeongChang, Marit Bjørgen cruzó la meta de los 30 km con salida en masa como primera clasificada, no solo ganó una carrera. Estableció el récord de medallas olímpicas en deportes de invierno para cualquier atleta de cualquier sexo, superando las 13 medallas del biathleta noruego Ole Einar Bjørndalen. Con 15 medallas totales en cinco olimpiadas, Bjørgen es la deportista de invierno más laureada de todos los tiempos.
El camino a las 15 medallas
El primer oro olímpico de Bjørgen llegó en Vancouver 2010, cuando ganó el sprint individual, la prueba más corta y explosiva del programa femenino de esquí de fondo. Ese mismo día estableció un patrón que se repetiría en cada olimpiada: no una medalla, sino varias. En Vancouver ganó cinco.
Salt Lake City 2002: Una plata en el relevo. La promesa de lo que vendría.
Turín 2006: Dos medallas, incluyendo un bronce en el sprint. Un Juegos de consolidación.
Vancouver 2010: Tres oros (sprint, persecución, relevo), una plata y un bronce. La olimpiada que la catapultó a la historia del deporte.
Sochi 2014: Dos oros, una plata y un bronce. Continuidad a altísimo nivel con 33 años.
PyeongChang 2018: Un oro (los 30 km) y el récord absoluto de deportes de invierno. A los 38 años.
La versatilidad como sello de una era
Lo más extraordinario del palmarés de Bjørgen no es el número total de medallas, sino la diversidad de las pruebas en que las ganó. El sprint exige velocidad explosiva, capacidad de recuperación entre series y un instinto táctico agudo en los duelos cara a cara. Los 30 km exigen resistencia aeróbica de altísimo nivel, gestión del esfuerzo y capacidad de sufrimiento durante dos horas. Bjørgen ganó oros en ambos extremos.
Esta combinación la diferencia de cualquier otro atleta del esquí de fondo: es simultáneamente una de las mejores velocistas y una de las mejores fondistas de la historia. No hay precedente.
Más allá del récord: lo que significa
El récord de Bjørgen importa más allá del dato estadístico porque simboliza algo más amplio: la capacidad de una atleta de evolucionar con el deporte, adaptarse a los cambios técnicos y generacionales, y mantener el nivel de élite durante una carrera que se extiende a lo largo de 16 años de competición olímpica.
Empezó en Salt Lake City como una atleta prometedora. Terminó en PyeongChang como la mejor deportista de invierno de la historia. El arco de su carrera es, en sí mismo, uno de los relatos más completos y admirables que el deporte de invierno ha producido.