El pit stop es la parada que realiza un monoplaza en el carril de boxes durante la carrera. Su función principal es cambiar los neumáticos, aunque también puede aprovecharse para ajustes en la aerodinámica delantera o, en casos de avería, para intentar reparar el coche. La velocidad con la que el equipo ejecuta esta maniobra tiene un impacto directo en la posición del piloto al salir de nuevo a pista.
Un equipo de Fórmula 1 de primer nivel puede completar el cambio de los cuatro neumáticos en menos de 2,5 segundos gracias a la coordinación de hasta veinte mecánicos que trabajan de forma simultánea. Cada rueda es atendida por tres personas: una sostiene la rueda, otra retira el neumático usado y una tercera coloca el nuevo. El pistolero central actúa como cronometrador humano que da la señal de salida solo cuando todas las ruedas están correctamente apretadas.
La estrategia del pit stop es una de las variables más complejas de la Fórmula 1. Decidir el momento exacto de entrar en boxes puede determinar si un piloto gana o pierde posiciones respecto a sus rivales. Conceptos como el undercut o el overcut se basan precisamente en el uso táctico del pit stop para superar a otros coches sin necesidad de adelantarlos en pista. Un pit stop lento, una retención en el pit lane o un error mecánico pueden arruinar una estrategia perfecta.