El undercut es una de las herramientas estratégicas más utilizadas en la Fórmula 1 moderna. Consiste en que un piloto entra en boxes antes que el rival al que quiere superar, con la esperanza de que los neumáticos frescos le permitan completar vueltas lo suficientemente rápidas como para adelantarle cuando ese rival también realice su parada. Si la matemática funciona, el atacante sale de boxes por delante del que tenía delante sin necesidad de haberle superado en pista.
Para que el undercut sea efectivo, la ventaja de tiempo que ofrecen los neumáticos nuevos debe ser mayor que el tiempo perdido durante el pit stop. Esto suele ocurrir en circuitos donde los neumáticos se degradan rápidamente o donde es muy difícil adelantar en pista debido al diseño del trazado. En circuitos con pocas zonas de frenada y mucho apretamiento aerodinámico, el undercut puede ser prácticamente la única forma de ganar posiciones.
La respuesta al undercut por parte del equipo rival es igualmente inmediata: si los ingenieros detectan que el competidor ha entrado en boxes, pueden ordenar al piloto que entre también para “cubrir” la estrategia. Esta reacción en cadena convierte los pit stops en una partida de ajedrez que se resuelve en cuestión de segundos. Un fallo en la comunicación o una parada más lenta de lo esperado puede arruinar la defensa y permitir al atacante ejecutar el undercut con éxito.