El monoplaza de Fórmula E es uno de los vehículos de carreras más complejos tecnológicamente del automovilismo actual. A diferencia de la F1, donde los grandes equipos fabrican su propio chasis y motor, en la Fórmula E todos los pilotos usan el mismo chasis de carbono (actualmente el Spark Racing Technology Gen3), diferenciándose solo en el tren motriz y el software de gestión de energía.
El chasis: Spark Gen3
El chasis del Gen3 fue introducido en la temporada 9 (2022-23). Es un monocasco de fibra de carbono fabricado por Spark Racing Technology con las siguientes características principales:
- Peso total del monoplaza: 840 kg (con batería y piloto).
- Longitud: 5.016 mm.
- Anchura: 1.786 mm.
- Altura: 1.121 mm.
- Potencia máxima en clasificación (Attack Mode máximo): 350 kW (470 CV).
- Potencia en carrera (modo Race): 200 kW (270 CV).
La aerodinámica del Gen3 incorpora un alerón trasero de perfil bajo y difusor trasero, más el nuevo alerón delantero de mayor envergadura. El Halo —el arco de protección de la cabina— es obligatorio desde 2018 en todos los monoplazas FIA.
La batería: Williams Advanced Engineering
La batería del Gen3 fue desarrollada por Williams Advanced Engineering (WEA). Datos técnicos principales:
- Capacidad total: 77 kWh.
- Energía usable en carrera: 51 kWh.
- Voltaje nominal: 600V.
- Peso de la batería: aproximadamente 385 kg.
La batería utiliza celdas de iones de litio de alta densidad energética con un sistema de gestión térmica por líquido. La carga rápida (Ultra-Charge) se introdujo en el Gen3 permitiendo recargar durante las paradas en Pit Lane, aunque la estrategia de uso energético sigue siendo el elemento diferencial entre equipos.
Sistema de propulsión: motor trasero + motor delantero
El Gen3 introdujo la tracción delantera recuperativa: además del motor trasero de propulsión (suministrado por cada fabricante), hay un motor delantero Mahle que solo funciona en modo regenerativo durante el frenado. La combinación de ambos sistemas permite recuperar hasta 600 kW de potencia regenerativa en frenada, una cifra récord en el automovilismo.
Los fabricantes de motor trasero homologados en el Gen3 incluyen: Porsche, Jaguar, Nissan, DS-Penske (Stellantis), Maserati y McLaren.
Gestión de energía: la clave táctica
A diferencia de un monoplaza de combustión donde el combustible es constante, en Fórmula E la gestión de la energía es la herramienta táctica más importante:
- Attack Mode: zonas del circuito donde el monoplaza puede activar potencia adicional (25-50 kW extra) durante un tiempo limitado. Los pilotos deben pasar por una zona específica del circuito para activarlo.
- Fanboost (suprimido en 2023): permitía a los cinco pilotos más votados por los fans recibir energía adicional. Fue eliminado para dar más protagonismo a la estrategia técnica.
- Energy recuperation: los pilotos gestionan el nivel de frenada regenerativa (regen) en tiempo real mediante el volante, eligiendo entre frenada más brusca y mayor recuperación o frenada más suave y menor recuperación.
Neumáticos Hankook: el proveedor único
Desde la temporada 9, Hankook es el proveedor único de neumáticos en Fórmula E. Los neumáticos son de mezcla única durante toda la carrera (no hay compuestos blandos/duros). Son neumáticos de lluvia y seco integrados, con un compuesto y un dibujo que funciona tanto en condiciones secas como en lluvia moderada, reduciendo la necesidad de estrategia de cambio de neumáticos. Medida: 245/40-18 delante y detrás. El diseño innovador de Hankook eliminó el neumático de lluvia específico, simplificando la logística del campeonato.
Precio y estructura de costes
Un monoplaza de Fórmula E Gen3 tiene un coste de base del chasis de aproximadamente 300.000-500.000€, pero el coste total incluyendo el desarrollo del powertrain, el software y la temporada completa oscila entre 2 y 3,5 millones de euros por monoplaza. Los equipos de fábrica (Porsche, Jaguar) invierten muchos más recursos en el desarrollo del sistema de propulsión.