António Félix da Costa nació el 31 de agosto de 1991 en Cascais, Portugal. Desde joven fue identificado como uno de los talentos más prometedores del automovilismo lusitano, y el programa de jóvenes pilotos de Red Bull le dio la oportunidad de subir a un Formula 1 en pruebas, aunque la puerta de la máxima categoría nunca se abrió del todo para él. Su camino llevó a la Fórmula E desde las primeras temporadas, donde fue construyendo gradualmente una reputación de piloto rápido y completo que tardó varios años en traducirse en el título que su talento merecía.
La temporada 6 (2019-20) fue su momento. Con el equipo DS Techeetah y una unidad de potencia que se había convertido en la más competitiva del campeonato, Da Costa demostró todo su potencial. La primera mitad de la temporada fue brillante, con victorias y resultados sólidos que le colocaron en cabeza de la clasificación. Cuando llegó la pandemia de COVID-19 y la segunda mitad de la temporada tuvo que reorganizarse en el formato extraordinario del ‘Season Finale’ —seis carreras en Berlín en pocos días—, Da Costa mantuvo la cabeza fría y gestionó el campeonato con madurez para proclamarse campeón.
Su perfil como piloto completo se ha confirmado también fuera de la Fórmula E. La colaboración con Porsche en el Campeonato del Mundo de Resistencia y en las 24 Horas de Le Mans le han convertido en uno de esos pilotos modernos que son capaces de rendir al más alto nivel en categorías muy diferentes. Da Costa representa el piloto de la generación de la electrificación: técnico, versátil, con capacidad para entender y sacar partido de tecnologías radicalmente distintas de las del automovilismo de combustión tradicional.