Jean-Éric Vergne nació el 25 de abril de 1990 en Pontoise, Francia. Su trayectoria en el automovilismo siguió el camino estándar de la formación francesa: karting, fórmulas de acceso, Fórmula 3, GP2 y finalmente la Fórmula 1 con Toro Rosso entre 2012 y 2014. Sus tres temporadas en la máxima categoría fueron competentes pero no le abrieron las puertas de un gran equipo, y Red Bull decidió no promocionarle cuando los asientos de los equipos principales quedaron libres. En ese momento, Vergne tomó la decisión que cambiaría su vida: unirse a la Fórmula E.
La apuesta fue arriesgada en su momento —la Fórmula E empezaba su primera temporada y nadie podía garantizar su éxito—, pero resultó ser la mejor decisión de su carrera. Vergne se adaptó rápidamente a las exigencias del pilotaje eléctrico y fue ganando competitividad temporada tras temporada. En la temporada 4, con el equipo DS Techeetah y la potente unidad de potencia DS, Vergne explotó definitivamente: ganó el campeonato con autoridad, demostrando una velocidad en clasificación y una gestión de energía en carrera que ningún rival pudo igualar de forma consistente.
La confirmación de su grandeza llegó en la temporada 5, cuando repitió el título de forma todavía más convincente. El doble campeonato consecutivo lo colocó en un pedestal histórico dentro de la Fórmula E: es el único piloto en haber ganado dos títulos seguidos en la categoría. Más allá de los resultados, Vergne se convirtió también en uno de los embajadores más activos y mediáticos del campeonato, implicado en proyectos musicales y culturales que ayudaron a la Fórmula E a conectar con audiencias jóvenes más allá del automovilismo tradicional.