Sam Bird nació el 26 de junio de 1987 en King’s Lynn, Norfolk, Reino Unido. Su carrera en el automovilismo no siguió el camino de la Fórmula 1 que muchos esperaban para alguien de su talento, sino que encontró en la Fórmula E el escenario donde demostrar toda su capacidad durante más de una década. Desde la primera temporada del campeonato en 2014-15, Bird se convirtió en una presencia habitual en las posiciones de cabeza y en uno de los pilotos que los demás sabían que siempre estarían en la pelea por la victoria.
Su logro más llamativo es, sin duda, el haber ganado al menos una carrera en cada una de las primeras diez temporadas de la Fórmula E. Esta consistencia histórica, sin precedentes en el campeonato eléctrico, habla de una adaptabilidad y una habilidad para sacar el máximo rendimiento de cualquier coche y cualquier circuito que pocos pilotos poseen. Algunos pilotos pasan temporadas enteras sin ganar una carrera; Bird ganó en todas, independientemente del equipo, el coche o las circunstancias de la temporada.
La paradoja de la carrera de Sam Bird en la Fórmula E es que, siendo el piloto con más victorias de la historia, nunca ha conseguido el título de campeón. Los campeonatos se ganan con regularidad a lo largo de toda la temporada, y Bird ha sufrido demasiados abandonos, penalizaciones o malos resultados en momentos críticos que le han impedido acumular los puntos suficientes para alzarse con el título máximo. Esta contradicción entre brillantez puntual y falta de título convierte a Sam Bird en uno de los protagonistas más fascinantes y controvertidos de la historia de la Fórmula E.