La línea de scrimmage es el eje organizador de cada jugada en el fútbol americano. Se define como la posición del extremo delantero del balón antes del snap y es paralela a las líneas de gol. En la práctica, existe una “zona neutral” entre la línea de scrimmage del ataque y la del defensa, que corresponde a la longitud del balón (aproximadamente 28 centímetros), donde ningún jugador puede posicionarse antes del snap.
Las reglas de alineación respecto a la línea de scrimmage son estrictas. El equipo atacante debe tener al menos siete jugadores en la línea de scrimmage al inicio de cada jugada. Los receptores elegibles situados en los extremos de la línea pueden desplazarse antes del snap siempre que lo hagan hacia atrás o lateralmente, no hacia adelante. El movimiento hacia adelante antes del snap es la penalización de false start, muy costosa porque detiene el juego y resta yardas al ataque.
Para el equipo defensor, situarse en el lado del ataque de la línea de scrimmage antes del snap constituye offsides, también penalizado con 5 yardas. Sin embargo, los defensores pueden acercarse a la línea para intimidar al quarterback siempre que retrocedan antes del snap. Este gato y ratón táctil alrededor de la línea de scrimmage es uno de los elementos más sutiles y fascinantes del juego.