«Primera y 10» (1st & 10) es la expresión más característica del fútbol americano. Describe la situación más favorable para el equipo atacante: se ha renovado la posesión, empieza una nueva serie de downs y se tienen las 10 yardas completas por delante para conseguir un nuevo primer down. Es el punto de reinicio, la hoja en blanco desde la que el coordinador ofensivo puede desplegar todo su arsenal táctico sin condicionantes de urgencia.
La secuencia de down y yardas es el marco de referencia constante del partido. Tras cada jugada, el marcador indica al público y a los jugadores la nueva situación. «1st & 10» es el inicio ideal. «2nd & 3» significa que en el primer intento se ganaron 7 yardas y queda poco por recorrer, una posición cómoda. «3rd & 8» implica que se han perdido yardas o ganado muy pocas y el equipo está bajo presión para convertir un tercer down largo, una de las situaciones más difíciles en ofensiva.
El porcentaje de conversión en tercer down es una de las estadísticas más reveladores de la eficiencia ofensiva de un equipo. Los mejores equipos de la NFL convierten el tercer down aproximadamente el 45-50% de las veces. Una ofensiva que convierte habitualmente los terceros downs mantiene la posesión del balón durante largos períodos, controla el ritmo del partido y agota la resistencia de la defensa contraria. Por eso los coordinadores ofensivos diseñan sus jugadas para llegar a los terceros downs con pocas yardas por ganar.