El safety es la forma de anotación menos frecuente del fútbol americano, pero también una de las más devastadoras para el equipo que la concede. Vale 2 puntos para la defensa y además obliga al equipo atacante a ceder el balón mediante un patada libre desde su propia yarda 20. El doble castigo (puntos cedidos más pérdida de posesión) convierte al safety en un golpe psicológico y táctico de primer orden.
Las situaciones más habituales en que se produce un safety son: el quarterback es capturado (sack) en su propia zona de anotación; el equipo atacante falla un pase que es tocado antes por un receptor en la end zone y el balón sale por la línea de fondo; o el retornador de kicks cae con el balón en su propia zona de anotación en lugar de salir por la línea de fondo (lo que daría un touchback).
No debe confundirse con el safety como posición defensiva (equivalente a un libre en fútbol europeo), que es un jugador del secondary encargado de cubrir las últimas líneas de la defensa. La coincidencia de nombre entre la jugada y la posición es una fuente habitual de confusión para los aficionados que se inician en el deporte. El safety como jugador se divide en free safety (más orientado a la cobertura) y strong safety (más orientado al run stop y la cobertura cercana).