El snap es el acto que da vida a cada una de las miles de jugadas que conforman un partido de fútbol americano. El center (número 50-59 habitualmente) coloca el balón en el suelo con su mano encima y, a la señal del quarterback, lo pasa hacia atrás para iniciarlo. Existen dos modalidades principales: el snap under center, donde el quarterback apoya las manos directamente bajo el trasero del center y recibe el balón en un movimiento rápido de empuje, y el snap en shotgun, donde el center lanza el balón unos 5-7 metros hacia atrás al quarterback en posición retrasada.
La elección de la formación (y por tanto del tipo de snap) depende de la situación táctica. El snap under center facilita las jugadas de carrera y el juego de acción rápida, mientras que el shotgun da al quarterback más tiempo para leer la defensa al estar más alejado de la línea. La formación pistol, una variante intermedia, coloca al quarterback a unos 4 metros del center con el corredor justo detrás de él.
La señal para el snap la da el quarterback mediante una cadencia verbal (“hut”, “hike” o secuencias numéricas) que también puede servir para confundir a la defensa o mover a los jugadores atacantes antes del inicio. Dominar el snap count y gestionar los false starts rivales es una habilidad clave en la comunicación entre el quarterback y sus compañeros.