El touchdown es la jugada central del fútbol americano. Vale 6 puntos y se consigue cuando un jugador del equipo atacante cruza la línea de gol rival llevando el balón o atrapa un pase dentro de la zona de anotación (end zone). A diferencia del rugby —donde hay que apoyar físicamente el balón en el suelo—, en fútbol americano basta con que el balón cruce el plano vertical de la línea de gol mientras el jugador lo controla.
Existen varias formas de conseguir un touchdown. El rushing touchdown se produce cuando el corredor (running back) avanza con el balón en mano y cruza la línea de gol. El receiving touchdown ocurre cuando un receptor (wide receiver, tight end u otro jugador) atrapa un pase del quarterback dentro de la zona de anotación. También puede haber touchdowns en jugadas especiales —devoluciones de patadas o de intercepciones— o en situaciones defensivas donde la defensa recupera un fumble o una intercepción y regresa el balón para anotar.
Tras cada touchdown el equipo anotador dispone de una jugada adicional conocida como PAT (Point After Touchdown). La opción más habitual es la patada entre los palos desde la línea de 15 yardas, que otorga 1 punto (punto extra). La alternativa es intentar una jugada ofensiva desde la línea de 2 yardas que, si tiene éxito, suma 2 puntos (two-point conversion). La estrategia de elegir entre uno u otro depende del marcador y el tiempo restante del partido.