Nick Faldo es el golfista europeo con más majors en la historia. Sus 3 Masters de Augusta y sus 3 Open Británicos, conquistados gracias a una preparación técnica meticulosa y una mentalidad de acero, lo convierten en la referencia del golf europeo de las décadas de 1980 y 1990.
Los inicios en Inglaterra
Nacido el 18 de julio de 1957 en Welwyn Garden City, Hertfordshire, Faldo descubrió el golf a los 14 años viendo a Jack Nicklaus en televisión. La historia es casi cinematográfica: un adolescente inglés ve al mejor golfista del mundo y decide que quiere hacer lo mismo. Desde ese momento dedicó toda su energía al golf con una disciplina y una seriedad inusuales.
Progresó rápidamente y se convirtió en profesional en 1976. Sus primeros años en el circuito europeo mostraron a un jugador talentoso pero que aún no tenía el swing ni la mentalidad para ganar los grandes torneos de manera consistente. Faldo lo sabía y tomó una decisión radical.
La reconstrucción del swing con Leadbetter
A mediados de los ochenta, con resultados correctos pero no excepcionales, Faldo decidió reconstruir su swing desde cero con el técnico David Leadbetter. Pasó casi dos años trabajando en un swing nuevo, perdiendo posiciones en el ranking y puntos en el tour mientras otros avanzaban. Fue una apuesta enorme que generó dudas en el entorno del golf europeo.
La apuesta salió bien. En 1987 ganó su primer Open Británico en Muirfield con un juego sin conceder un solo bogey en las 18 últimas rondas. El nuevo swing de Faldo era sólido, repetible y capaz de aguantar la presión extrema de los últimos hoyos de un major.
Tres Masters y tres Opens
Los logros de Faldo entre 1987 y 1996 son los de uno de los jugadores más consistentes en majors de la historia moderna del golf. Sus tres Masters de Augusta —1989, 1990 y 1996— y sus tres Open Británicos —1987, 1990 y 1992— son el fruto de un trabajo técnico obsesivo y de una capacidad para concentrarse en los momentos decisivos que pocos golfistas han igualado.
Su Masters de 1996, ganado con una remontada histórica sobre Greg Norman en la última ronda, es considerado uno de los episodios más dramáticos de la historia de Augusta.
El legado europeo
Faldo fue también un pilar fundamental de la Ryder Cup europea durante dos décadas, convirtiéndose en el jugador con más puntos en la historia del torneo por equipos. Su figura simboliza la época en que el golf europeo igualó y superó al americano en las grandes competiciones.