El hockey hierba exige a sus practicantes una postura muy particular: el tronco inclinado hacia adelante con la columna en flexión casi permanente para controlar el stick a ras del suelo. Esta postura, combinada con la velocidad del juego, los cambios de dirección explosivos y el uso de un implemento rígido, genera un perfil de lesiones con características únicas respecto a otros deportes de equipo.
Lesiones más frecuentes
Lumbalgia crónica. La postura de juego en hockey hierba con la columna lumbar en flexión continua somete a los discos intervertebrales y los músculos paravertebrales a un estrés prolongado. La lumbalgia es la queja más frecuente entre los jugadores habituales y puede llegar a ser incapacitante si no se atiende correctamente.
Esguince de tobillo. Los cambios de dirección bruscos sobre el terreno de juego y los apoyos en falso al recibir o despejar la pelota son la causa más frecuente de esguinces de tobillo. La pelota de hockey, que rueda sobre el suelo, puede interponerse en el camino del pie durante un sprint y provocar una torcedura.
Contusiones por pelota y stick. La pelota de hockey hierba es dura y puede alcanzar velocidades muy altas en los pases y los tiros. Los impactos en espinillas, tobillos y pies producen contusiones dolorosas y pueden causar fracturas si no se usa equipamiento de protección. Los golpes accidentales de stick también producen contusiones en manos, muñecas y piernas.
Lesiones de rodilla (ligamentos y meniscos). Los giros y pivotes en velocidad con el pie fijo en el suelo pueden dañar los ligamentos y los meniscos de la rodilla. Las lesiones del ligamento cruzado anterior son menos frecuentes que en fútbol pero ocurren, especialmente en los contraataques rápidos con cambios de dirección.
Lesiones en los dedos de la mano. El manejo del stick genera impactos directos sobre los dedos cuando el palo choca contra el suelo, contra el stick rival o contra la pelota en posición de bloqueo. Las fracturas de falanges y los esguinces de los dedos son frecuentes en porteros y defensas.
Tendinitis de rodilla y sobrecarga del cuádriceps. La postura flexionada mantenida durante el juego y los sprints repetidos sobrecargan el tendón rotuliano y el cuádriceps. La tendinitis rotuliana es un problema habitual en los jugadores de mayor carga de entrenamiento.
Factores de riesgo
La postura en flexión de columna es el factor estructural más relevante: cuanto más tiempo se pasa en esta posición sin el fortalecimiento de la musculatura paravertebral y del core, mayor es el riesgo de lumbalgia. La falta de equipamiento de protección adecuado (espinilleras, protectores de pie, guantes) expone a los jugadores a contusiones y fracturas evitables. Los terrenos de césped artificial de alta velocidad (turf de última generación) aumentan la velocidad de la pelota y el riesgo de impactos más intensos.
Cómo prevenirlas
Realiza trabajo específico de fortalecimiento del core y de los extensores de la espalda para tolerar mejor la postura de juego. Los ejercicios de puente lumbar, el bird-dog y el trabajo con fitball son especialmente útiles. Estira la musculatura lumbar y los flexores de cadera al finalizar cada entrenamiento.
Usa siempre espinilleras, protectores de tobillo y guantes de portero. Los atacantes y mediocampistas también deben usar protectores de pie en los entrenamientos de tiro. Calienta con movilidad de cadera, rodilla y tobillo antes de comenzar a correr a máxima intensidad.
Incluye trabajo propioceptivo de tobillo y fortalecimiento de la musculatura de la rodilla en tu rutina preventiva semanal.
Recuperación
La lumbalgia aguda se trata con reposo relativo (evitar la postura de juego en fase aguda), calor local y antiinflamatorios durante los primeros días. La fisioterapia con ejercicios de estabilización de la columna lumbar es imprescindible para evitar la cronificación. Volver al juego con lumbalgia sin resolver la causa biomecánica garantiza la recaída.
Los esguinces de tobillo se abordan con el protocolo RICE en las primeras 48-72 horas, seguido de fisioterapia propioceptiva. Las contusiones por pelota o stick en el pie deben valorarse radiológicamente si el dolor es intenso para descartar fracturas.
Las lesiones de rodilla con sospecha de daño ligamentoso requieren resonancia magnética. El tratamiento varía desde la fisioterapia conservadora hasta la cirugía reconstructiva, dependiendo de la estructura afectada y la gravedad.