La lumbalgia es la lesión más prevalente entre los jugadores habituales de hockey hierba. No es una coincidencia: la postura que define el gesto técnico fundamental del deporte —el tronco inclinado hacia adelante para controlar el stick a ras de suelo— es una de las posiciones más agresivas para la columna lumbar que existe en el deporte.
Por qué el hockey hierba carga tanto la lumbar
La postura de juego
El stick de hockey hierba tiene una longitud fija que obliga al jugador a inclinarse entre 30° y 60° hacia adelante para controlarlo. Esta flexión de tronco sostenida:
- Aumenta la presión intradiscal lumbar hasta 3 veces respecto a la posición erguida (datos de intradiscometría de Nachemson)
- Activa los músculos paravertebrales en contracción isométrica continua para sostener el tronco inclinado
- Desplaza el centro de gravedad hacia adelante, aumentando el brazo de palanca sobre L4-L5 y L5-S1
Un jugador de hockey hierba puede mantener esta postura durante 60-90 minutos de partido, con 5-10 horas semanales de entrenamiento. El volumen acumulado de carga sobre los discos lumbares es extraordinario.
Las rotaciones en flexión
El golpe en hockey hierba —el hit, el push, el flick— exige una rotación rápida del tronco mientras este está en flexión. Esta combinación de flexión más rotación es el movimiento de mayor cizallamiento sobre el anillo fibroso del disco intervertebral. Los lanzadores del lado derecho cargan especialmente el lado derecho de L4-L5 y L5-S1.
Tipos de lumbalgia en hockey hierba
Contractura muscular: la forma más frecuente. Los músculos paravertebrales, fatigados por la contracción isométrica sostenida en la postura de juego, desarrollan bandas tensas que producen dolor local, rigidez matutina y dificultad para incorporarse. No hay lesión estructural. Responde bien al calor, al masaje y al estiramiento de la cadena posterior.
Hernia discal lumbar: la carga repetida en flexión más rotación puede producir protrusión o extrusión del núcleo pulposo, especialmente en L4-L5 y L5-S1. Produce dolor lumbar que se irradia por el trayecto del nervio ciático hacia el glúteo, el muslo y, en casos severos, hasta el pie. La resonancia magnética confirma el diagnóstico.
Síndrome facetario: la compresión crónica de las articulaciones facetarias lumbares por la postura en extensión relativa (que se produce al levantarse bruscamente de la postura de juego) genera inflamación articular. Produce dolor localizado en la línea media lumbar que aumenta con la extensión y mejora con la flexión.
Espondilólisis: menos frecuente que en gimnasia, pero documentada en hockey hierba joven por los movimientos de extensión en los tiros y golpeos potentes. Ver artículo específico sobre espondilólisis para el diagnóstico diferencial.
Tratamiento
Fase aguda: analgesia y reposo relativo (máximo 48-72 horas de reposo; el reposo prolongado prolonga la recuperación). Calor local en contractura muscular; AINE en fase inflamatoria aguda.
Fisioterapia: el protocolo de rehabilitación debe incluir:
- Estiramiento de psoas, cuádriceps e isquiotibiales (la rigidez de la cadena anterior obliga a compensar en extensión lumbar)
- Fortalecimiento del core en posición neutral (planchas, puente de glúteos, antirotación)
- Reeducación postural específica para hockey: trabajar la postura de juego con la columna más neutral, utilizando la cadera para inclinarse en lugar de la columna
Hernia discal: tratamiento conservador en el 90% de los casos (fisioterapia, analgesia, infiltración epidural si hay radiculopatía intensa). Cirugía solo si no mejora en 6-12 semanas o hay déficit neurológico.
Prevención
- Fortalecimiento del core: los músculos del core (transverso abdominal, multífidos, oblicuos) estabilizan la columna durante la postura de juego y reducen la carga sobre los discos. El trabajo de core neutraliza parcialmente el efecto de la postura del hockey
- Flexibilidad de la cadena anterior: el acortamiento de psoas e ilíaco aumenta la lordosis lumbar en bipedestación y amplifica las fuerzas sobre L4-L5 al inclinarse; estiramiento diario de flexores de cadera
- Adaptaciones del stick: la longitud y el ángulo del stick influyen en el grado de inclinación del tronco. Un stick adecuado a la talla del jugador reduce la flexión necesaria para controlar la pelota
- Periodización del entrenamiento técnico: alternar sesiones de trabajo técnico intenso (mucho tiempo en la postura de hockey) con sesiones de trabajo físico en postura erguida para dar recuperación a la columna