La bully es uno de los elementos más característicos del hockey sobre patines y del hockey en general. En lugar de un simple saque en el que un equipo empieza con la posesión, la bully pone la bola en disputa entre dos jugadores rivales, haciendo que cada reanudación del juego sea un momento de igualdad y tensión.
¿Qué es exactamente la bully?
La bully es un ritual de inicio de juego que implica a dos jugadores, uno de cada equipo. Los dos se colocan frente a frente, con sus sticks tocando el suelo a ambos lados de la bola. A continuación, los jugadores tocan sus sticks entre sí tres veces de forma alternada (arriba, arriba, arriba es el ritmo habitual), y después de ese tercer contacto, intentan hacerse con la posesión de la bola.
Es, en esencia, un duelo de reflejos y anticipación: ¿quién reacciona antes y controla la bola hacia su equipo?
Cuándo se ejecuta la bully
- Al inicio de cada tiempo: la bully de centro marca el comienzo del partido y de la segunda parte
- Tras cada gol marcado: después de que una bola entra en portería, el juego se reanuda con una bully en el centro de la pista
- Tras una interrupción sin falta clara: si la bola sale de la pista por un caso fortuito, si hay una colisión accidental o si el árbitro para el juego por una razón neutra, la bully resuelve la reanudación
- En caso de lesión: si un jugador se lesiona y el árbitro para el partido para atenderle, el juego se retoma con una bully en el punto correspondiente
La posición de los jugadores
Solo los dos jugadores designados para la bully se acercan a ejecutarla. El resto de sus compañeros debe situarse detrás de la línea de bully, a una distancia mínima estipulada, y no puede moverse hasta que la bola esté en juego. Interferir en la bully antes de que se haya completado el ritual de los tres toques es falta.
Técnica y estrategia en la bully
Los jugadores más habilidosos en la bully desarrollan distintas técnicas para anticiparse al rival: variar el ritmo de los tres toques, engañar con el cuerpo o posicionar el stick de forma que facilite el control inmediato de la bola. La elección del jugador que ejecuta la bully también es táctica: se suele elegir al más rápido de reflejos o al que domina mejor ese duelo.