La tarjeta azul es la sanción intermedia del hockey sobre patines, situada entre la simple amonestación verbal y la expulsión definitiva con tarjeta roja. Supone una exclusión temporal del jugador, dejando a su equipo en inferioridad numérica durante dos minutos de juego real.
¿Qué es la exclusión temporal?
Cuando el árbitro muestra la tarjeta azul, el jugador sancionado debe abandonar la pista de inmediato y sentarse en el banquillo de exclusión (o en la zona designada para ello). Su equipo pasa a jugar con tres jugadores de campo en lugar de cuatro, en una situación de clara desventaja que el equipo rival intentará aprovechar.
El reloj de la exclusión corre en tiempo de juego efectivo: si el árbitro para el partido por cualquier motivo, el contador también se detiene.
Situaciones que generan tarjeta azul
- Falta peligrosa sobre un rival, aunque sin intención clara de lesionar
- Obstrucción deliberada y repetida
- Empujar a un contrario contra la valla con fuerza excesiva
- Usar el stick de forma antideportiva (golpear, enganchar) sin extrema violencia
- Protestar al árbitro de forma inapropiada o reiterada
- Conducta antideportiva manifiesta
El efecto en el marcador: la liberación anticipada
Si el equipo contrario (el equipo con más jugadores) mete un gol mientras dura la exclusión, el jugador sancionado puede volver al campo antes de que se cumplan los 2 minutos. Esta norma hace que cada situación de inferioridad numérica sea crítica para ambos equipos: el equipo con más hombres quiere aprovecharla, y el equipo reducido debe defenderse con uñas y dientes.
Si el equipo sancionado marca durante la exclusión, el jugador no vuelve antes de tiempo: el cronómetro sigue corriendo.
Acumulación de sanciones
Un jugador que acumula dos tarjetas azules en el mismo partido está en serio riesgo de ser expulsado definitivamente. El árbitro tiene potestad para mostrar directamente la tarjeta roja si considera que la actitud del jugador es deliberadamente violenta o antideportiva, sin necesidad de pasar por la tarjeta azul.